28.12.09

336 - Novedades para 2010




Hoy tengo noticias. He decidido dar un giro a mi actividad bloguera.


Por un lado, me apetecía tomarme un descanso y, como consecuencia, congelar toda publicación en mis blogs. De hecho, la operación ya la había comenzado dado que había puesto en hibernación los blogs, que alguna vez habréis visitado, Outra Vaca No Milho - Solo Para Ti - International, que conocéis por los enlaces que tenéis ahí... a la derecha.


Ahora solo me restaba dar el mismo paso con Cristal Rasgado y con La Mirada Ausente.

Bien, después de tomar tan drástica decisión, que me duele a mí más que a vosotros, como puede parecer razonable, por mucho que os duela, he decidido no dejaros solos. No me parecía justo después de dos años de fidelidad. Por lo mismo, he abierto cuatro nuevos blogs... o cinco, está vez más específicos, en los que ya tengo abundante producción; he trabajado mucho. Son los siguientes...



Blog específico sobre fotografía en el que solo publicaré mis mejores fotografías, muy seleccionadas, abandonando la ausencia de criterio que hasta ahora mantenía.




Blog específico de literatura, en el que seré más riguroso y autocrítico al publicar mis escritos. Ya no valdrá el todo vale. Trataré de mantener una digna producción. Y siempre, con mis fotos.



Blog algo menos específico, de actividades lúdico recreativas. Incluiré mis rutas de montaña, grandes y pequeños viajes, gastronomía y cocina de elaboración propia. En fin, una miscelánea dentro de la cual cada uno de vosotros encontrará la oportunidad de pasar un buen rato. Y siempre, con mis fotos.


Por último, blog de crítica política y económica. Trataré de ser enconadamente subjetivo. Solo podréis encontrar mi propia visión de las dos principales actividades que rigen la vida de la humanidad, como en su día la conquista del fuego. Y siempre, con mis fotos.



Blog de... Estuve pensando en abrir un blog de fútbol y sexo, otras dos actividades que desgobiernan la vida de la humanidad, pero decidí abstenerme. Imágenes explícitas de ambas actividades podrían herir susceptibilidades susceptiblemente susceptibles. No sé si no os habréis perdido algo. Bueno... aquí lo tenéis: F&S vs S&F ... pero que no haya quejas... o lo inhabilito.



En fin, os invito a una primera visita a cada uno de ellos a fin de que podáis valorar si merece la pena que los incluyáis en vuestro Reader, Blogrolll, o instrumentos de seguimiento que empleéis. Los cuadrados rojos son enlaces a la página principal de cada blog. Los títulos en rojo os llevarán al artículo más relevante de la serie.

En cualquier caso, aunque no me enlacéis, agradezco vuestra atención y paciencia.

Solo una última consideración. En el supuesto, que dudo seriamente, que estos nuevos blogs fueran un absoluto fracaso, me vería obligado a regresar a Cristal Rasgado y a La Mirada Ausente. Así pues, no me borréis de vuestros enlaces... de momento. Después... tampoco

Y dentro de tres días ya estaremos en otro año. A ver si hay suerte y dura 365 días. Hay años que no.



uff, hoy hace un calor !!!



:::Post 336 - CR 066/091228 – Novedades para 2010
:::Retrato de Ñoco Le Bolo - Autor: un niño de 5 años /// Video: Amazing Grace... por esa delicia de 2 años

21.12.09

333 - Solsticio de Invierno


hoy, a las 17:48 horas será el Solsticio de Invierno

os invito a su celebración en La Mirada Ausente









:::Post 333 - CR 065/091221 – Solsticio de Invierno
:::foto: 091026-C1458-Mandarinas sobre cristal
:::Canon EOS 50D + 18-200mm - f/5 - 1/13 seg - 60 mm* - ISO 100
:::enlace: La Mirada Ausente - Mandarinas que celebran el Solsticio


16.12.09

332 - Dieciséis nueve

>·<




queman mis miradas

las miradas que cristales rasgados devuelven
.

se humedecen las lágrimas secas

transfundiendo hielo de fuego

con mares de memorias saladas

de dulce sabor a especies ignoradas
.

mientras ella en su espejo

sostiene un universo tornasolado


.
.
.

:::Post 332 - CR 064/091216 - Dieciséis nueve
:::foto: 090727-A0048 - Estanys de Jucar - Andorra
:::Canon EOS 50D+18-200mm - f/10 - 1/6 seg - 40 mm* - ISO 100


11.12.09

330 - El humo del alemán





Se escapa el humo. Se me escapa.

Tal vez sea como mis pensamientos. Debiera atarlos. Cuando llegue a casa, me gustaría encontrármelos, todos unidos y ordenados.

Saboreo este cigarro. El próximo será dentro de algún tiempo… en cuanto llegue al siguiente pueblo. Éste es pequeño. No puede haber más humo. Aquí me encuentro, dando la espalda a su sólida iglesia. Me asombran estas gentes, la pobreza de sus casas y tan imponentes iglesias llenas de santos, en los que no creo, representados por valiosas tallas. Fortunas inútiles.

Se acerca mi compañero de sandalias. Todavía no sé por qué va vestido casi militarmente pero es un joven lleno de amabilidad. Esa ropa es incómoda, creo, para lo que estamos haciendo. Lo que venimos compartiendo estos últimos días. Es alemán, como yo. Vivimos a unos 300 kilómetros.

Ese café con leche y tostadas que trae nos sentará bien. No hemos desayunado en el pueblo anterior. El alba todavía no había abierto sus ventanas.

A nuestro lado, contra la iglesia también, están esas dos parejas de españoles. Uno de ellos no deja de juguetear con su cámara fotográfica que, distraídamente, apunta en todas direcciones. Si entendiera su lengua podría enterarme de que está hablando de la nacionalidad de las gentes que ahora nos encontramos en esta pequeña plaza. Sostiene que, en este mes de setiembre, al igual que a finales de mayo, y siempre según su experiencia, las nacionalidades más abundantes son la alemana y la italiana. Miro a mi alrededor, y hago memoria, y compruebo que eso que dice debe ser cierto. Ahora mismo, sólo ellos cuatro son españoles. Por otra parte, “Ich bin dann mal weg”, el libro de Hape Kerkeling ha lanzado a muchos de mis compatriotas al camino. Yo mismo, por ejemplo.

La holandesa de la pamela azul, ojos azules y pensamientos azules se toma, también, un humeante café y alguna clase de pastel que desde aquí no distingo. Los españoles deben estar hablando acerca de su edad, más de sesenta y cinco, dicen… y discuten. Y allí enfrente está la japonesa. Mala suerte ha tenido. Ha estado haciendo unos estiramientos y cuando los ha finalizado, al sentarse al lado de su inestable mesa, se le ha caído el vaso, corriendo un río de bebida refrescante sobre un suelo que en unas horas se volverá ardiente. Los suelos también necesitan refrescarse de tanta huella peregrina. Hace, todavía, un tibio calor.

Pasan ahora las dos italianas. Juntas no alcanzan los cuarenta años. Sonríen. Siempre sonríen. Sonreían las dos cuando a una de ellas, la española que está sentada al lado del juguetón de la cámara, le cosía los pies para drenar las ampollas. También, la que parece ser la compañera del juguetón de la cámara, tiene los pies cosidos por todas partes. Las ampollas hacen el camino. Son persistentes y llegan al final. Estas dos italianas, está diciendo el de la cámara, si yo entendiera su lengua entendería eso, que son dos chavalas que no puede imaginarse haciendo el botellón. Tienen cara de virgencitas del renacimiento. Eso dice.

Mira, Hans. Cuatro ciclistas. Paran. Se preguntan si tomarán una cerveza aquí. Al ver la plaza tan ocupada deciden irse al pueblo siguiente. Para ellos, diez kilómetros más es un suspiro. Se van cuando aparece la brasileña de la bolsa en la mano… aparte de su gran mochila. Se detiene a hablar con la japonesa.

Por la conversación de los cuatro españoles me entero que las dos son brasileñas y trabajan en el mismo lugar. O sea, que la japonesa es brasileña. El de la cámara lo ratifica, que conoce a las dos y ya han intercambiado direcciones email. Ya están sentadas juntas. Al parecer, su retraso es debido a una pequeña equivocación al salir del pueblo anterior. Su bolsa en la mano, me entero, le ayuda a andar mejor. Será por el reparto de peso, pienso.

Recuerdo el pueblo anterior. Allí, después de cenar y mientras mirábamos las estrellas, un italiano disertaba acerca del próximo fin del mundo, en el dos mil doce. Creo recordar que el de la cámara mantenía algún tipo de divergencia. No estoy seguro, dado que no domino el español pensado… ni siquiera el escrito. Un cielo de estrellas, especialmente dibujado para nosotros. No recuerdo cielos así en mi pueblo.

Mira, Hans, ese grupo no tiene pinta de venir andando. Seguro que son los del microbús aparcado en la entrada del pueblo. En fin. Allá ellos. Eso no es hacer el camino. El camino hay que hacerlo andando. Y con ampollas, si es necesario.

Parece que los cuatro españoles van a reiniciar la marcha. Seguro que nos encontraremos en la próxima parada comiendo algo, que ya será hora. O en la siguiente. Seguro. Siempre nos encontramos.

Es una lástima que no domine el español pensado. Por otra parte, él no parece dominar nada el alemán pensado. Podríamos haber pensado interesantes conversaciones. Haré un esfuerzo en comunicarme con él, más adelante, en el camino, aunque sea en otra lengua.

Tú, Hans, ¿sabes español? ¿O algo de inglés?




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CR 063/091211 – El humo del alemán ©
090920-C2130-Hontanas-Burgos-El Humo del alemán ©
Canon S3IS - f/3.5 - 1/400 seg - 72 mm*


2.12.09

328 - El descubrimiento




Era querido y respetado en su empresa. Había comenzado haciendo recados y en sólo 18 meses le habían confiado un vehículo. Llevaba 38 años en la misma, de los cuales 34 y medio los había pasado conduciendo distintos tipos de vehículos.

Ahora era el mejor representante para todo el norte de España y algunas provincias de la antigua Castilla la Vieja y del Reino de León. Aunque sus jefes y compañeros no querían, él pensaba jubilarse. Había decidido hacerlo dentro de seis meses. Estaba en su último año de conductor profesional.

No se encontraba mal. Presumía de hacer más de 50.000 kilómetros anuales, al precio de dormir en su casa solamente un mes al año (algo que su mujer le agradecía).

Ahora, ahora mismo, se encontraba reflexionando acerca de lo acontecido.

Realizaba su recorrido diario, absorto en los clientes visitados, cifras de negocio, anécdotas y… aquella camarera del restaurante de carretera con la que… cuando observó algo extraño al borde de la antigua Nacional 634. Detuvo el coche. Bajó. Lo rodeó…

Era un poste vertical de color gris. Metálico, comprobó dándole unos golpecillos. Con un enorme círculo en la parte superior, que estimaba en unos 70 cm. de diámetro, de color blanco con el borde rojo. En su interior, en gran tamaño, había un siete y un cero, que rápidamente interpretó como 70.

Dio la vuelta alrededor del poste y comprobó que la cosa era de color gris y, en letra pequeña, tenía grabado algunas cosas.

Le dio varias vueltas. Volvió al coche, se sentó, y lo observó cuidadosamente.

Reanudó la marcha y pronto cayó en la cuenta de que el fenómeno se repetía. Había más. Y pronto pudo apreciar que no en todos había un 70. Otros tenían un 40 y otros un 90.

Se le habían agilizado sus dotes de observación, dado que pronto reparó en que había otros más, pero con distintas formas y colores. Le resultó extrañamente curiosa una de aquellas cosas, que no parecía abundar tanto como las anteriores, por su forma octogonal y roja. No le dio tiempo a ver lo que había escrito en ella, la cosa.

Ya en el hotel, pensó en el asunto. No sabía que hacer con su descubrimiento. No se decidía a comunicárselo a nadie ya que, si nadie nunca le había hablado de eso, tal vez fuera por que nadie tenía constancia de su existencia y, si lo contaba, tenía miedo de que lo tomaran por loco.

Al final del día ya había tomado la firme determinación de no hablar con nadie del extraño hallazgo o suceso.

Tal vez, dentro de mes y medio, ya en casa, y personalmente, se lo contara a su mujer. Ella era más inteligente y quizá juntos adoptaran la resolución más acertada acerca de lo que se podría hacer con aquel descubrimiento.


post perdido en la noche de los tiempos
ahora recuperado

:::Post 328 - CR062/091202 - OVNM 005/070917 – Descubrimiento
:::foto: 090919-C2111 - Stop >·< Canon S3IS - f/4 - 1/1600 seg - 13.5 mm*