25/9/13

583 - La visita / The visit (R)




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Solo el paso del tiempo les había cargado de años. Los años, por un raro mecanismo, empujan más deprisa a medida que avanza el tiempo.


Ahora, ya casi ancianos, solo se tenían el uno al otro... y parecían no necesitar más.

Habían tenido tres hijos, que les habían llenado de felicidad, al menos durante mucho tiempo, creían recordar.


Ahora tenían una visita.


Eduardo parecía el más normal. Se había ido pronto de casa. Se había casado con una azafata. Viajaban mucho. No sabían dónde vivía. Recibían, de vez en cuando una tarjeta postal con una extraña dirección que no entendían. Creían recordar que su hijo había estudiado algo de muy alto nivel. No vivían en España. Estuvieron hace poco ¿no?, Se decían. Claro. Y era un claro muy poco claro.

La visita era puntual. Había aparecido, sin previo aviso, una mañana de la primavera. Tal vez fuera aquel jueves en el que los de la asistencia social nos trajeron el aparatito ese que tiene un botón que hay que apretar si nos pasa algo, dijeron. Pero lo importante es que era puntual.

Magdalena, su hija, la mediana entre los tres, también estudió. Hizo algo relacionado con las artes. Eso lo recordaban bien por que siempre tenían la casa llena de extravagantes visitas y, y eso si que importaba mucho, toda la casa siempre desordenada llena de botes de pinturas y extraños cuadros.
Magdalena no daba señales de vida. Se decía que estaba en el extranjero. Gente mal pensada decía que trabajaba en un cabaret. Y los había que pensaban lo peor.
Magdalena, de cuando en cuando, enviaba un cheque al banco. Pero ellos no se enteraban.

Hacía tiempo que no les interesaba la televisión. Decían que ese aparato lo carga el demonio. Curiosa expresión, cualquiera diría el diablo. Pero ellos eran de la opinión de que el demonio anda suelto.
Si tenían encendida la radio era, más que nada, por que el ruido de fondo les acompañaba. Tampoco les interesaban las noticias. Algún anuncio les llamaba la atención... si tenía musiquilla pegadiza.

Pero se habían acostumbrado a la visita matutina. Habían hecho buenas migas. Tanto que un poco antes de llegar ya apagaban la radio. No deseaban interferencias.

Anselmo era el hijo pequeño. Ellos se habían llevado un enorme disgusto cuando les dijo que era homosexual. El paso de los años había mitigado el dolor. La pérdida de la memoria les había ayudado mucho. Cuando llegaba a casa con su nuevo compañero, ellos le recibían amablemente y le felicitaban por tener tantos amigos.
Anselmo los veía más a menudo. Trataba de cuidarlos. No lo hacía bien, no tenía tiempo. El Salón de esculpido de uñas que regentaba le ocupaba mucho tiempo.

Pero la visita era puntual. Constante. Y era la alegría de aquel par de viejecillos. No estaba mucho tiempo, pero el tiempo en que estaba... Era el aire fresco de la mañana.
Compartían la comida. Y jugaban a quitárselas los unos a los otros. Era un perfecto triángulo amoroso.

Terminando el otoño, los días se hacían más desapacibles. Y el invierno estaba cerca.

La visita se llamaba Ramón. No lo había contado antes. ¿No?

Ahora, los viejecillos, en sus periodos más lucidos, empezaban a temer por Ramón. Que podía pasar si Ramón ya no volvía.

Temían que Ramón, el gorrión, el pequeño gorrión, no pudiese sobrevivir al crudo invierno que se suponía que iba a venir.

Y si hubieran tenido el televisor enchufado, las noticias les habrían confirmado que se aproximaba el más crudo invierno de los últimos 12 años.

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583·CR188·130925 · La visita ©2007 
707'070609-Granada-1810-Ramón el gorrión-w ©2007
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53 comentarios:

  1. Seavecina el crudo inveirno y con el las aves emigran en busca de protección y al final de los inviernos aparecerán los bellos otoños.

    Saludos

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  2. Lástima que en nuestra cultura occidental todo se reduzca a un aparato con botón para pedir ayuda.
    A veces, perder la memoria puede ser de un gran alivio, evita sufrimientos.
    Ojalá Ramón sobreviva este invierno, ojalá...
    Me ha gustado mucho bOLO.
    Un abrazo, gracias...

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  3. I am also worried about Ramón,
    very worried.....winter is a hard time.
    Thanks for these touching words (and translation)
    I love the image.....the expression and emotions,
    which it provides.

    Many hugs

    Susanne

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  4. Una esplendida fotografía y un texto muy bueno!!!
    Enhorabuena por la foto y el texto.
    Un abrazo, Ángel

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  5. Vaya narración, piel de gallina!!!
    Me encantan todos y cada uno de los personajes que aparecen en el relato y por supuesto Ramón, al que le deseo larga vida para poder seguir haciendo felices a la pareja protagonista con sus visitas.
    Un abrazo

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  6. Los años cuanto más se tienen más se parecen a la expansión del universo (dentro del cual nos encontramos...hay más, no sólo uno); cuan más lejanos están de su origen más veloces, en el espectro, viajan...
    Ésa es la conclusión astronómica de que nos asimila como polvo...de estrellas procedente de otro anterior.
    Hay paseos y excursiones que saben tanto y son tan largos como un vulgar viaje por las estrellas, mas cuando se hace de noche y careces de luminaria...las ves más claras. Es la idea, ésa, la claridad se produce en el interior de la mente por la falta de memoria que borra ideas trasnochadas y renueva otras mucho más flexibles y tolerantes. Dejando espacio que aunque parece vacío sólo es un desprendimiento para vivir más relajados…
    ¿Las galaxias cuanto más lejanas, más grandes? ¿Abarcan tanto que engullen a nuestro parecer todo lo que encuentran a su paso o es que van aceptando otros astros que se encuentran por delante? Se llenan de distancias vacías para renovarse en otros posibles.
    Anselmo, es nombre ocurrente que para más de un prejuicioso hubiera sido pretexto para llevarlo a la hoguera; no sólo es ontológico, es el más adecuado pues suena a tolerancia y renovación natural; aunque muchos nos quieran hacer ver que la ley natural sólo es una y sólo una(la suya). Naturalezas hay muchas...y eso, a muchos, les produce un rabia terrible....

    Qué importante es renovar el contrato de los que nos preceden y que sus sonrisas llenen el espacio vacío que produce la vejez. Instinto distinto.
    Tu relato, ambiguo, en manera alguna es empático y demuestra cuan tolerantes se vuelven las personas al desprenderse de estereotipos que las sociedades cerradas y primitivamente religiosas han ido dejando huellas e ideas confusas en la mente de los que nunca debió haber dejado, los padres (abuelos en algunos casos, aunque no siempre, pero no por ello menos felices)

    A medida que se produce la expansión se alejan los prejuicios y las apariencias que sólo una supermasiva galaxia con su agujero negro encuentra el punto exacto para engendrar un nuevo big-bang...Con las personas ocurre lo mismo, es puro instinto. En algunos casos se transgrede la supuesta ley natural y, adoptando otras muchas leyes naturales de las que hay tantas se convierte la visita en droga estable para una desaparición que nunca parece llegar.
    Moncho es esa respuesta comparable, frágil, frugal, débil, grata, alegre, etc. Su visita se acepta por lo que representa para cada nuevo día. Espero que ambos aún tengan más inviernos que disfrutar.
    Fetén, coma sempre, xa o falamos onte cas voces quedas polo paso do tempo, con miudinho ton, en cada verba
    Fetén...son tus relatos...
    [Anda que no eres escueto en ocasiones...jeje]
    Deicaludos•A
    Eso :|´

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  7. Muy chula esta foto, con ese pequeño gorrión con unas tonalidades que se funden con el fondo, pero con una nitidez que lo hace resaltar. Me gusta.
    Y una historia que por su final me ha recordado el cuento de Oscar Wilde "El principe feliz".
    Un abrazo

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  8. Si en su día ya me conmovió el relato. hoy más si cabe. El tiempo pasa inexorablemente y cada vez hay más botones rojos y más cercanos.
    Ojalá Ramón sobreviva al invierno, que lo hará y pueda dar esa felicidad impagable.
    La foto genial. Él protagonista absoluto, no podía ser de otra manera.
    Eres único para tocar la fibra.

    PsiAsiRcR

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  9. En ocasiones se está más informado mirando el cielo, o a los pájaros.

    Le deseo la mejor de las suertes al pequeño Ramón.

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  10. So cute little bird.
    Greetings.

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  11. He recordado a un colibrí que iba a acompañar a mis padres (tras las vidrieras) durante el desayuno. Él, desde el jardín libaba su suculento desayuno y mis padres, al interior, se regocijaban con su compañía. Cuando mi padre murió…el visitante, no regresó más. Comparto con el discurso de D:d.
    La imagen preciosa…el texto se desliza suave y preciso, como la realidad de la humanidad…y Ramón…soñando en alguna galaxia perdida en el espacio.
    Abrazos.

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  12. Solo un maestro es capaz de enlazar en un texto dos "y" griegas como tú las enlazas, maestro.
    Un abrazo con la piel de gallina.

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  13. Me gustó la foto del pequeño gorrión. Estoy de acuerdo con Sergio, se suele estar , ya no más informado, pero sí mejor informado, cuando se mira al cielo y se apartan los ojos de la tele... Mejor la compañía de un gorrión que la de los "buitres" de dos patas, sin pico y sin plumas, esos que salen por la tele, precisamente.
    Besos

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  14. No sé si a medida que nos hacemos viejos perdemos la memoría o tendemos recordar con algo de neblina para limar las aristas de los que nos van olvidando por el camino.

    Los hijos, a los que seguro que colmaron de dedicación y amor "tienen su vida y viven lejos..."

    Envejecemos y nos hacemos vulnerables en la misma medida.

    Tierna historia, Ñoco, con un fondo triste y una delicada imagen. ¿Qué hay más fuerte y de aperencia frágil que un gorrión? El alma de los viejos que envejecen juntos.

    Un abrazo,

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  15. La foto es preciosa, pero el texto... Es genial. No nos ocupamos demasiado de los mayores, a no ser que los necesitemos. Y ellos se conforman con pequeñas alegrías, como Ramón. Volverá?
    Besos.

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  16. Una historia triste, nos afanamos en nuestros quehaceres y dejamos de lado nuestros orígenes o simplemente le dedicamos tiempo si nos sobra...duro. Espero que Ramón pueda seguir visitando a esta pareja y haciéndolos pasar un rato feliz.

    Saludos

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  17. Me gustó mucho como fuiste intercalando en la historia de los viejitos la aparición de la misteriosa "visita".
    Es triste, pero la ternura que emana el relato es más fuerte.
    La foto del gorrión es realmente muy bella en su sencillez, que es lo que define a los pájaros.
    Te dejo un beso bien porteño, Bolo.

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  18. Desoladora que se hace carne en un buen montón de casos y que dibuja la vida de los ancianos en un pasar los días sin una ilusión. Si acaso la visita de algún gorrión que no dura mucho en sus ventanas.
    La fato, como siempre genial.
    Un abrazo

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  19. Me he quedado un poco triste despues de leer el texto.El paso del tiempo y con la memoria de aqui para alla,eso viejecitos afrontan la recta final de su vida sin una motivación especial.Es trite perder la memoria y no acordarte de los buenos momentos de tu vida. Bonito i triste relato.

    Un saludo,

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  20. Hummm, una escena hecha palabras... pues hay situaciones, sentimientos, pensamientos y sensaciones que no admiten cámara y sólo quien goza del don de la palabra es capaz de representar su imagen transmitiendo emoción.

    tD1b.

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  21. Sí, demasiado real, una microrrelato que llega directamente al corazón. Me encanta la foto de Ramón. Un abrazo!

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  22. Bonito relato, lamentablemente cotidiano. Ramón es todo ternura; no pregunta, no reprocha, no gobierna, no atosiga, solo está ahí...

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  23. Tan duro... y sin embargo no es poca cosa, perder la memoria justo a tiempo para huir del dolor, tenerse el uno al otro y además conservar la ilusión. Y un amigo. No, es tan poca cosa.

    Un beso

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  24. What a cute little bird, always nice to see these.

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  25. What a beautiful picture!

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  26. Conmovedor relato donde la comunicación sin palabras es la que llena verdaderamente esa necesidad de compañía sin el menor interés.
    Abrazos Artista!!!

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  27. jeje!! muy buenos estos mayores....el topico del hermano menor homosexual y por supuesto mas sensible me ha defraudado. la foto, con un motivo debil, me gusta, por ese fondo difuminado que da un aire pictorico a la imagen.saludos

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  28. Hermosa historia, llena de ternura pese a las espinas. Quiero creer que Ramón fue capaz de aguantar el invierno. No quiero pensar que ellos también le olvidaran.
    Un abrazo, Ñoco

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  29. Una historia conmovedora, Ñoco, con una interesante moraleja para mí…”La importancia de no estar solos”; esa acertada foto le da vida y sirve de perfecto acompañamiento a ese buen texto.

    Saludos.

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  30. Muy conmovedora la historia que nos cuentas, más si cabe, por su similitud con la cruda realidad de muchos, yo diría demasiados casos de olvido, de soledad, de ingratitud ... Muy tierna la visita del gorrión, está claro que la calidez de un buen corazón nunca envejece y siempre tiene sitio para albergar el amor de las criaturas más próximas, en este caso, Ramón !!!
    Buen texto para la reflexión, la imagen, limpia y delicada, lo dice todo.
    Muy buena entrada, ñOCO !!!
    Bicos !!!

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  31. Una historia preciosa. Me ha encantado amigo Ñoco. un abrazo.

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  32. ... no mucha gente tiene la suerte de pulsar el botón y recibir un Ramón en su vida...
    Interesante y conmovedora entrada.
    Gracias Ñoco

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  33. Lo peor, no es el crudo invierno que se aproximaba, sino esa gata parda que se ha instalado en el solar contiguo y que tiene que alimentar a sus cuatro gatitos hambrientos.

    Un saludo

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  34. No suele ser habitual que asome esta visita tuya en ti mi querido ÑOCO, de hecho a veces creo que te avergüenza y por eso la escondes en el fondo del armario, sin embargo...

    En escritos como este, cuando hablas se nota perfectamente como te visita el pajarito de la ternura...te hace taan adorable, tan entrañablemente adorable que no me explico como no la llevas de la mano siempre contigo, es una de tus partes más preciosas de ti... aquí la has mostrado en esta fotografía de Ramón, tooooda ella es ternura, sus plumas se sienten suaves en medio de ese fondo difuminado, tus palabras se sienten suaves en medio de ese fondo cruel y triste que has difuminado para que se sienta en primer plano la ternura de esta pareja de viejecitos con la visita de Ramón...y uno sale de aquí con una sonrisa tierna ¿sabes? tú eres su pintor...


    Muchos, muuchos besos y mil graaaciass...a Ramón le perdonará la vida el invierno, como a mi me la perdonará el otoño , siempre quedará algún lugar tierno donde resguardarse del frío:)) Muaaaaaakss!!



    Feliz finde, hombre duro/tierno.

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  35. Imponente!!!

    Tu nos llevas a otro mundo.

    ;)

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  36. Una visituca rápida, veo que tus fotos son geniales, o más bien mágicas como de costumbre, el texto todavia no le he leido pero lo haré seguro que promete viniendo de ti, ya llegara el mal tiempo y tendré tiempo para...
    Un saludete.

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  37. Ay... Ñoco, Ñoco, ¡cuánta razón! Eso creo que diría Pura, que está sola en el pueblo, sin hijos, sin pareja y sin gorrión. Murió su hermana. Eran ambas las Koplowitz. Así las llamaban el resto de los vecinos... por su mucho dinero, decían ellos, y también por una cierta envidia malsana, creo yo. Murió Maruxa. Quedó sola Pura. Por eso Pura se buscó un perro. Le acompaña a buscar la siembra, a pasear por el monte, a cruzar la puente. Ya no hay vacas ni vacada, tampoco hay botón que apretar, ni gallinas ni gorrión pero Pura sigue, sigue, como tus viejitos con su vida y su emoción.

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  38. Bem triste a história, lembra o ninho vazio. Os pardais são rústicos e suportam bem o inverno... já o casal de velhinhos!...

    ¸.•°♡彡Ótimo sábado!
    ♡♫° ·.Bom fim de semana!
    Beijinhos.
    ¸.•°❤❤⊱

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  39. Una narración impecable, sin caídas, una brisa triste que se posa en le paso del tiempo, la fotografía bellísima por demás, otra captura inigualable que nos tienes acostumbrados. Magnifica publicación realmente.

    Abrazo.

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  40. Ayer te leí y hoy lo he hecho de nuevo. Está claro que estamos tan centrados en nosotros mismos que nos olvidamos de quien nos necesita de verdad. Es un triste historia, que a la vez, suena muy real... aún peor. Gracias por conmovernos, con tu fotografía y estas palabras que en algún momento, ya habías escrito en otra ocasión, puede ser?? igualmente, siempre sienta muy bien leer lo que nos escribes.

    un abrazo

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  41. Te dejo la primera sonrisa de este texto... la primera ya la tienes, siempre ha sido tuya

    besánganos

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  42. Sempre com ótimas fotos e textos, bom gosto como esses presentes. Parabéns, o talento é todo seu! Abrazo

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  43. Ojala Ramón, tenga un invierno mas tibio como otros muchos.

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  44. Podemos tomar decisiones, se supone que podemos dirigir nuestras vidas, pero se nos olvida siempre lo fundamental, al final todos, como los gorriones, esclavos de las circunstancias.

    Excelente relato.

    Roberto.

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  45. nOCO querido. Ramon, es bellisimo
    y muy tierno.Sabemos, que, es ca-
    si seguro que, no regrese. Es muy
    triste! Un abrazo apretado!
    Cotiti.

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  46. Buenas noches, ñOCO:

    Llevo días viendo a ese pajarillo simpático. No sabía si acercarme, no fuese a echar a volar.
    Con la primavera volverá otro gorrión. Será tan parecido a Ramón que casi no notarán el cambio.

    Un abrazo.

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  47. Un relato conmovedor y real como la vida misma...me ha dejado triste, espero que Ramón resista el duro invierno que se avecina, para que pueda visitar cada dia a esa pareja de ancianos..
    Un abrazo Ñoco ,me alegra volver a leerte y " verte", me he tomado un descanso demasiado largo..gracias ¡¡

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  48. Tiernísimo ese pajarillo capaz de alegrar la vida en los últimos días. Un relato precioso, Ñoco, y una foto espléndida.

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  49. Me encanta como has complementado la estupenda toma con el precioso relato ñOCO. Enhorabuena!
    Un abrazo.
    Ramón

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  50. Perfecta la toma de este gorrión. A veces los momentos mas cotidianos cobran una ternura especial.
    Gracias por pasarte por mi blog. Me ha hecho mucha ilusión ver tu comentario.

    PD : Las fotografías de mi ultima entrada han sido tomadas en Letur
    Albacete ) , un pueblecito de la Sierra del Segura, para mi uno de los mas bellos y no es porque sea mi pueblo . :)

    Parisina.

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  51. Qué buen relato ñOCO, manteniendo el interés hasta el punto final. La fotografía, espectacular con ese revelado tan personal. Quiero pensar que detrás de Ramón hay una ventana abierta por los viejecillos para que pueda pasar el invierno. Un abrazo :)

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  52. Yo, sin embargo, he tenido que recuperar el tiempo perdido... y de repente el tiempo perdido ha sido ganado.
    Mejoras... ¡y mucho!
    Volveré más a menudo

    Un abrazo

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  53. Coma a vida mesma, mesmiña. Cantoas parellas haberá por aí así? Cantas estaremos nesa situación co tempo?

    Precioso, meu!

    BQÑSMTS.

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· algial@gmail.com