11/11/16

736 - La carta




Al doblar una esquina, en aquel pequeño pueblo, intermedio entre dos pueblos pequeños, lo vio. Pueblo pequeño porque todos los pueblos del área eran pequeños, poco habitados, carentes de servicios... pero colmados de belleza natural, ajenos a la industrialización, plenos de fragancias y naturaleza en estado puro.

Fue inevitable. Ese destello de luz, color y mimo, porque mucho mimo tendría que haber tras ese pequeño ramillete de flores amarillas, que le había prestado el color al buzón de correos, penetró a través de sus ojos y llegó a la punta de sus dedos.

Buzón vacío desde hacía ya mucho tiempo. Nuevos instrumentos de comunicación le habían arrebatado el protagonismo que había tenido tiempo atrás.
Al verlo comprendió que debería hacer algo. En la punta de sus dedos bullían ideas que no conseguía poner en orden.

En una casa cercana consiguió una hoja amarillenta de papel, que los años no le habían pasado en vano, y un lápiz amarillo y negro, pero amarillo a sus ojos... un Staedtler HB, muy gastado y recomido su culo negro, tanto que casi ni se notaba. Recordó cuando tenía sus cinco staedtlers, con sus cinco colores, naranja, negro, rojo, azul y verde. Recordó las cinco durezas... 2B, B, HB, H, 2H... pero las ideas que le bullían entre los dedos no se ponían de acuerdo. Culo. Sí, así le llamó siempre al final de sus lápices. Niño, no muerdas el culo del lápiz, que es venenoso, le decía el maestro... y ahora recordaba que los de culo azul y culo verde no se los dejaba usar porque rompían el papel.

Comenzó una carta a una novia imaginaria. Desistió enseguida al no ser capaz de ponerle cara, ni cuerpo. Además, ya no recordaba lo que era un amor platónico. Pensó pues que lo adecuado sería escribirle una carta a la mujer que se encargaba de mantener esas hermosas flores amarillas, cómo su lápiz. Supuso que sería una mujer pero pronto abandonó la idea ya que tal vez podría haber sido un hombre, que los hombres también tienen sensibilidad. O, ¿y sí fuese una mata de flores que había accidentalmente colonizado el buzón, una mata que se mantenía de forma natural, para deleite de quién la viera o viese, y nada más?

Se le estaba acabando el tiempo. No decidía nada y no hacía nada... y debería seguir andando. Allí no había donde quedarse a dormir. ¿Que podría escribir?

Mientras lo pensaba se dirigió a devolver el lápiz y el papel. Les preguntó a los de la casa si tenían whatsapp, para enviarles alguna idea, algún día, para que ellos la escribieran y le hicieran el favor de meterla en el buzón.

La pareja de septuagenarios le miró con unos ojos muy extraños. No sabría explicar lo que decían sus miradas. Decían mucho, eso sí.


· · ·
736·CR268·161111 · La carta ©2016  
714'140518-017-CSP-De Padrón a Castroverde-w ©2014
· · ·

48 comentarios:

  1. Que foto más hermosa y evocadora.
    Hace no mucho escribí una entrada sobre la añoranza que me daba el no escribir cartas, el abrir el buzón a diario y sólo encontrarme con facturas, ninguna carta de puño y letra de un amor, una amistad...

    Pueblos pequeños...que guardan mágicos recuerdos.

    Un beso, ñoco

    ResponderEliminar
  2. Oh, he llegado pronto por una vez.

    Qué maravilla de relato, Ñoco, me ha hecho sonreír y me ha traído recuerdos.

    Me he reconocido en ese amor por los lápices amarillos de culo negro, sobre todo, pero también tenía los de diferentes durezas. Aunque no lo mordisqueaba solo me lo ponía entre los dientes mientras pensaba las frase siguiente. Todavía escribo con lápiz y estoy con los abuelos de pueblo, ¿whatsapp? Mande.

    La foto me enamora. Armonía de colores, predominio de amarillo, la manera de encuadrarla y procesarla. Esos toque de azul... Para enmarcar. Si me la envías en buena calidad la pongo en mi casa. Me chifal.

    Un post genial.

    Estás que te sales, guapo.

    Un abrazo,

    ResponderEliminar
  3. Realmente donde menos está la belleza es donde
    más se le espera. En cualquier calle, en cualquier
    acera, es estar atento.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  4. Me están entrando ganas de escribir una carta que le de vida a ese buzón.
    Danos la dirección.
    Una foto así no se te podía escapar.
    Abrazo.

    ResponderEliminar

  5. Naturalmente que los hombres tb tiene sensibilidad por eso tú has escrito/fotografiado esta preciosa imagen en la que los lápices han brotado como ese ramillete sobre el buzón, convirtiendo una caja de lata en un rincón adorable que te ha inspirado esta entrañable historia con pinceladas impresionistas tanto como detallistas al pormenorizar con tanta precisión el tipo de lápices a los que les comías el culo jajaja ( yo también lo hacía y aun hago... a los bic de cristal de punta gruesa ( son mis bolis favoritos ) siempre les termino comiendo el topacio azul ( siempre escribo en azul ) ... los lápices como los suelo usar para dibujar ... pasan más tiempo sobre el papel pensando que en mi boca.. ;)

    Preciosa la historia, la imagen y absolutamente alucinante - como siempre - que de algo tan inapreciable construyas estas joyas.

    Mil besos y mil gracias por permitirnos ver lo que tus ves con tus ojos ... todo es absolutamente mágico a a través de ellos!

    ResponderEliminar
  6. Una preciosa foto que multiplica su belleza con el texto que la acompaña.
    Salud.

    ResponderEliminar
  7. Jeje! La entrada es estupenda, el texto es genial pero la foto es preciosa, la textura de la pared es una pasada, quien la pillara...
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  8. Hay miradas que cuentan historias; buzones que esperan una carta de amor escrita a lápiz. Ramos de flores, amarillas como no, que les acompañan en su espera y en su color. Momentos en que el "guasap" se queda fuera de juego. Y a veces, hay alguien que sabe encontrar todo eso junto, plasmarlo y enseñárselo al mundo:)
    Un beso

    ResponderEliminar
  9. Queridísimo buzón, dos puntos, se ha muerto Leonard Cohen y un Jesús Gil de color naranja es el nuevo presidente de los Estados Unidos así que aunque me gustaría desearte que al recibo de la presente estés bien y poderte decir que yo bien, gracias a Dios (porque seguro que todavía custodiaste cartas de aquella cortesía untuosa y un poco rígida en las que los destinatarios tenían que adivinar los sentimientos reales de los remitentes agarrados a las fórmulas aprendidas con dificultad en los pocos días que pudieron ir a la escuela) la verdad es que no, que yo no estoy bien, que no es un buen día y sin embargo... te miro, espléndido con tus fotos amarillas, intuyo que fue una mujer quien las sembró, básicamente porque los hombres tienen sensibilidad, pero suelen carecer de insitinto del color, te imagino feliz reencarnado en maceta, releyendo en tu memoria de latón las palabras que un día cobijaste, las del amor violento y despechado de una niña de trece años, las del hijo huraño y algo ausente que escribe desde los regulares de Ceuta, las postales de navidad que envía la hermana que emigró a Suiza y las industriales que nadie quiso nunca recibir; los extractos del banco, las facturas de la luz... y yo también sonrío, buzón querido, queridísimo, que me has traído tanta y tan amarilla alegría...

    P.D.

    La fotografía echa por tierra mi teoría de que los hombre carecen del insitinto del color. El texto es estupendo.

    Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. P.D Donde dice fotos amarillas eran flores amarillas lo que habría debido decir...

      Eliminar
  10. Una entrada estupenda ñOCO, la imagen genial, muy delicada y la narración muy emotiva, despierta el recuerdo de vivencias pasadas, agradables de recordar.
    Un fuerte abrazo

    ResponderEliminar
  11. Excelente imagen que deberia hacer recuperar la vieja (y olvidada) costumbre de escribir y enviar cartas manuscritas.
    Un fuerte abrazo y buen fin de semana

    ResponderEliminar
  12. Ese buzón merece recibir cartas aunque sean escritas con un lápiz de culo azul o verde. Ahora que todo es lo más del mundo, bien podría decirse que se trata del buzón mas bonito del mundo; yo desde luego así lo afirmo.
    Un abrazo,

    ResponderEliminar
  13. Creo que semejante espectáculo, el de un ramo de flores amarillas haciendo juego con el color del viejo buzón, da para que se dispare la imaginación e inventar alguna historia (si se me ocurre algo, te pido prestada la imagen).
    Excelente la foto y ni te digo del texto.
    Un abrazo, Bolo.

    ResponderEliminar
  14. Bonita historia para esa preciosa y romántica imagen. El buzón ya no tiene la compañía de las cartas pero en su lugar han nacido bellas flores amarillas que lo acompañaran con su belleza y su aroma...nunca pudo estar mejor acompañado.

    Besos

    ResponderEliminar
  15. Lo importante es todo lo que sacó a flote esa imagen, un momento repleto de existencia. Yo creo que lo mejor que hizo el caminante fue no escribir nada y pasarnos la posibilidad de hacerlo a los que te visitamos.
    Y otra cosa, indudablemente nadie de Correos colocó esa hermosa planta, seguro, con tanto cambio de personal...¿quién se va a ocupar de un detalle como éste?
    Besos y abrazos dSCT

    ResponderEliminar
  16. ✿゚ه° ·.
    Fiquei encantada com as flores amarelas.
    Imaginei que estavam num vaso e que alguém cuidasse delas.
    Seu texto me surpreendeu... eram tantas hipóteses!

    Bom fim de semana com tudo de bom!
    Beijinhos.
    ╰⊰✿⊰ه° ·.

    ResponderEliminar
  17. Bonita historia y preciosa fotografía...creo que nunca había visto un buzón tan hermoso y que transmita tanto, mi más sincera enhorabuena!!!

    Un gran abrazo, amigo!!! ;)

    ResponderEliminar
  18. Me encanta.
    No me extraña que tu dedo estuviera deseando ejecutar las ideas en ebullición que cruzaba tu mente al ver esa imagen finalmente retratada.
    A mi también me gustaría pensar que ese ramillete amarillo, que tan generosamente le había prestado su color al buzón, no estaba ahí de casualidad sino con total intencionalidad colocado (cuidado y mimado) por alguien.
    Una persona que recuerde la falta y el bien que le hace el agua a esa planta, que la mime y se deleite al observarla. Tal vez incluso alguien que le hable.
    Y quién sabe si en esos monólogos le leería lo que decía la última carta que vio ese buzón. Me sugiere mil historias, muy variadas, con tantas posibilidades como proporcione la imaginación. Pero creo que la historia más bonita serīa la del fotógrafo que fue en busca de lápiz y papel para dejar una carta que dijera lo que sintió al ver esa estampa que fotografió. Que explicara lo que le removió por dentro y que transmitiera lo que sintió y le sugirió.
    Excelente, Ñoco.
    Lo conseguiste.
    Esta foto y tus palabras invitan a soñar. Y anda que no me gustan a mí las cartas en papel y escritas a mano!! Gracias.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  19. Hace años se me ocurrió la idea de pedir a otras personas que formaban parte de una página comunitaria donde publicábamos imágenes y texto, el enviarnos una carta manuscrita para volver a sentir esa emoción que se siente cuando el cartero llama a tu puerta. Por vía privaba nos intercambiamos la dirección postal unas siete personas. A día de hoy sigo intercambiando cartas (1 al año) con tres de ellas.
    Deberíamos de volver a retomar esa costumbre, pero no me atrevo a volver a pedir lo que hice antes por miedo a que nadie conteste a la idea.
    Hoy en día con tanta tecnología se pierde la esencia de las cartas, de la emoción al recibirlas, de volver a rasgar el sobre con ansia por ver lo que contiene.
    Puede que algún día lo proponga de nuevo en mi blog, a ver si es cierto que SÍ necesitamos y queremos volver a recibir al cartero en casa.
    Un texto excelente amigo ñOCO.
    Guïchis.

    ResponderEliminar
  20. La foto me ha puesto de un maravilloso buen rollo :)
    Y el texto... también, aunque me ha recordado mucho a mi mismo, demasiadas veces: esas en que se te pone un tapón en la creatividad y no hay manera de esquivarlo.
    Un abrazo, Ñoco

    ResponderEliminar
  21. Me parece muy atrayente este "destello de luz, color y mimo", asi como la textura de la pared de la que cuelga. El texto también es muy acertado.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  22. Que historia tan bonita, me has hecho enternecer hasta lo más profundo de mi alma. Yo escribía cartas de amor y también las recibía hace muchos años, y sin lugar a duda, el final de esta historia estaba en sus ojos.
    Hermosa fotografía Ñoco, me gusta el tinte que tiene hoy tu mirada... cuántas historias brotan de cada flor, cuántos recuerdos, cuánta añoranza!!
    Un gran abrazo!!!

    ResponderEliminar
  23. Precioso todo, amigo... La imagen y las palabras... Ay, las cartas y su melancolía...

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  24. Quiero unas flores así para mi buzón, yo tampoco recibo nada.
    Algún día quizá alguien me las mande.

    ResponderEliminar
  25. Me encantó la foto. Es muy visual.
    Besos

    ResponderEliminar
  26. Queda a la vista que no cuesta nada tener las cosas bien cuidadas, y son una alegría para el alma, igual que esta explosión de amarillo en tu foto :)

    ResponderEliminar
  27. Extraordinaria ... yo también quiero flores en mi buzón ...
    tus historias nunca dejan indiferente.
    Yo pronto recibiré una postal, solo recibo una al año.

    PsiAs

    ResponderEliminar
  28. Ahí está la imagen que puede hacer resurgir momentos vividos. Lo cierto es que es preciosa, la naturaleza le gana la partida a la modernidad y la recluta para sí.

    Era difícil decir algo, hizo bien el caminante en dejarlo correr... y seguir el camino.

    Abrazos!!

    ResponderEliminar
  29. Una bonita historia bellamente ilustrada, me encanta la foto y el motivo fotografiado.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  30. Los amores platónicos suelen ser peripatéticos, pericléticos y muy antiguos. Por eso, tal vez, las flores plásticas son eternas, como la pintura que rodeaba a los lápices de madera de cedro. Puro veneno homeopático... :)))´, qué hepático, pero tan falso como el placebo homeopático.
    Sería el centro de uno de esos pueblos, todo (buzón) corazón amarillo lo está...a puro huevo. Y para comodidad del cartero, próximo a la salida...la más fresca del lugar.

    ResponderEliminar
  31. Un lugar en el que desde hace tiempo habita la nada, el vacío, tal vez la simiente de la incomunicación entre las almas. Sin embargo tu has sabido mostrar este espacio, con tal belleza que eso ya es suficiente. Un abrazo

    ResponderEliminar
  32. Me has motivado. Me pongo a escribir una carta con esos HB de toda la vida, ah! y hexagonales que no redondos, para que llegue a ese precioso buzón .
    Preciosa historia e imagen, amigo
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  33. Buenoooooo... Qué pasada ñOCO! y el relato una delicia! Menuda entrada!
    Un fuerte abrazo :)

    ResponderEliminar
  34. yellow again ! beautiful photo ! love the story too !

    ResponderEliminar
  35. Tudo excelente por aqui! Mas essa foto com esses amarelos é de encantar. Maravilhosa!

    Abraço

    ResponderEliminar
  36. Ves??? amarillo aqui tambien,y para nada amenazante.. que bonita combinación con esas flores¡
    Una foto preciosa, con un texto sublime ¡
    Un bico , buenas noches ñoco

    ResponderEliminar
  37. El lugar pedía ser retratado a gritos, qué suerte que pasaras y lo vieras. Las palabras, en fin, qué decir: en época de los 140 caracteres o del line, telegram o guasap ¿quién es el valiente que escribe una carta? quizás esos ancianos que saben que una misiva tiene más dentro de ella que cualquier mensaje virtual.
    Salu2

    ResponderEliminar
  38. You found really beautiful yellow post.
    Hugs

    ResponderEliminar
  39. Me gustaba mucho escribir cartas y si tuviera a alguien con dirección física enviaría una para no olvidar esos tiempos

    Abrazos desde una Costa Rica muy lluviosa

    ResponderEliminar
  40. Such pretty flowers - somebody must keep them looking so nice.

    ResponderEliminar
  41. Preciosa foto, es una pena que ya nadie escriba cartas, con todas estas modernidas y tecnologias las cartas han quedado en el olvido, lo bonitoo que era recibirlas en papel

    ResponderEliminar
  42. Pero que buen bodegón y que colorido felicidades!!

    ResponderEliminar
  43. Agradável e tão emotiva narração... que bem me fazem as flores amarelas...
    Um beijo

    ResponderEliminar
  44. Esto es pura poesía en imagen. Adoro :) Un abrazo.

    ResponderEliminar

·>
·>

· algial@gmail.com