4/5/09

278 - Bichos




Aquellos extraños bichos, diminutos bichos, llegaron a mi piel. No recuerdo cuando pero, al mirarlos, los encontraba familiares. Me parecía reconocerlos como algo mío. No obstante, su llegada, aunque incomprensible, no dejó de ser un gran acontecimiento.

Los veía pasar por el dorso de mi mano mientras escribía. En algunas ocasiones, tenía la sensación de que eran ellos los que movían el lápiz del número 1 que siempre utilizo para escribir. Número 1 o B, de dureza, aunque esa dureza diese igual, ya que yo nunca borro nada de lo que escribo… si es que no escribían ellos.

Su longitud, la de cada uno de esos bichos, era de un quinto de milímetro. Tal vez hubiesen escogido esa longitud sabedores que, por debajo de esa medida, yo no distingo longitudes exactas. Eran negro acorazado azabache. Rápidos.

Algunas veces, me producían una sensación de agradable cosquilleo. No ahora. Ya no.

Mientras su vida se desarrolló en el dorso de mi mano, no hubo problema alguno, pero ahora la situación había cambiado. Algunos de ellos se habían deslizado hasta la pierna, donde apoyo la libreta imaginaria en la que podría tomar notas. Taladrando el pantalón, algo que no sé a ciencia cierta cuándo lo hicieron, ni cuánto trabajo les habría costado, llegaron a mi piel.

Ya no, decía. Ya no me producían un placentero cosquilleo dado que, con inusitada violencia y persistencia, taladraron mi piel y comenzaron a trazar un intrincado y complejo laberinto de galerías por los que los “veía” deslizarse. Y "veía" el sonido que producían. Realmente, los sentía. Y ahora, dado que antes no les había prestado la suficiente atención, sentía sus siete diminutos pares de patas corriendo por esas galerías bajo mi piel. Había llegado a una conclusión: con siete pares de patas no eran insectos, ni tampoco arácnidos... y no llegaban a miriápodos.

Ya no, decía. No me producían un cosquilleo placentero. Era una sensación ahora insoportable, aún así descriptible. No he podido hacer conjeturas acerca de las posibles actividades que desarrollaban bajo mi piel, pero el caso es que no se movían en una zona determinada, con contornos precisos. Ni siquiera, que desde esa zona tan concreta pudieran ir extendiéndose.

No era así, como podía figurármelo. Ahora constato una realidad. Suelen desarrollar su actividad, cualquiera que sea, en zonas claramente delimitadas, zonas no muy grandes, de unos cien centímetros cuadrados o un poco más, zonas bastante precisas, de contorno muy definido pero irregular. En estos momentos, su actividad está localizada en la zona exterior de la pierna izquierda, a medio camino entre la cadera y la rótula. Tal vez en unas horas cese, tal vez en unas horas, o días, aparezcan en otra zona de mi cuerpo. Y no encuentro solución alguna. No es un picor. Rascar no es un alivio.

En mis últimas observaciones, había podido comprobar que sus zonas preferidas eran los brazos y piernas, y que su frenética actividad tenía periodos de descanso pero, ahora, no hace mucho tiempo, he notado un salto cualitativo inquietante. Al menos, turbador en tanto que me atañe tan directamente, sin que, todavía, no haya evaluado concienzudamente sus implicaciones y consecuencias. La cuestión es que… acaban de llegar al cuero cabelludo, especialmente, en las zonas parietales donde la piel, al menos la mía, es más fina. Ellos, estos condenados bichos, cavan millones de galerías. Millones puede ser una exageración, pero a mí me lo parecen.

Todavía recuerdo mi niñez, cuando podía llenar hojas y hojas de papel blanco en las que dibujaba, con bastante detalle, con tinta china, millones de galerías. Sí. Otra exageración. El caso es que, en aquellas galerías subterráneas, hacía que se desarrollasen actividades inusitadas. Innumerables personajes corrían por ellas. Tanques y otros vehículos de guerra… incluso barcos y submarinos, dado que aquellas galerías también albergaban lagos y salidas directas al mar. Pero esto sucedía en mi niñez, que paulatinamente estoy abandonando. Y es este pensamiento, el de aquellas intrincadas galerías y grutas, el que me hace sopesar la posibilidad de que algo así esté ocurriendo dentro de mí... sin que sea yo quién las dibuje.

Retomando mis preocupaciones, ese asalto a mi cuero cabelludo, me hace temer que esos laboriosos bichos puedan iniciar pequeñas trepanaciones del cráneo con probables consecuencias para mis ideas. No creo que me convenga una fuga de las mismas, dado que el repertorio del que dispongo no es muy abultado. Una lobotomía no me parece aconsejable en esta etapa de mi existencia aunque, por otra parte, pudiera ser interesante una entrada masiva de nuevas ideas o pensamientos… dado que el repertorio del que dispongo actualmente no es muy abultado. Sí. Se nota que repito las ideas.

No sé que desear. Tampoco sé cuánto tiempo piensan vivir en mí estos bichitos. Estoy desarmado. No sé cómo eliminarlos… ni siquiera sé si debiera eliminarlos. A estas alturas ya les he tomado un cierto afecto. Creo que debo adquirir una cierta calma, para seguir sus movimientos y evolución. También creo que una medida prudente sería ponerles un nombre colectivo, de momento en tanto no los vaya conociendo uno a uno. Tal vez, con identidad, ya sabría cómo tratarlos.




:::Post 278 CR 043/090504 - Bichos
:::foto: 090315-C0568 - Madera descompuesta
:::EXIF: Canon S3IS - f/3.5 - 1/807 seg - 106* mm - 0.00 eV - Sin trípode - Sin flash
:::enlace: La Mirada Ausente - Óxido emergente

32 "j i r o n e s del c r i s t a l":

Ñoco Le Bolo :

Con la mirada en vosotros…

Andaré 'algo' desaparecido durante una temporada. Tal vez pueda dejar algún post programado pero sentiré mucho no poder visitaros y perder el contacto por post o mail. En cualquier caso, siempre que pueda, aún no comentando, os leeré y/o disfrutaré de vuestras fotos.

...besos y abrazos
… se pueden elegir los dos
.
CR & LMA.
____________________________

El futuro bloguero :

Echaré de menos tus comentarios y nuestras charlas previas a la cena en el gmail.

Te quedó bien esta (des)Composición.

El texto tal vez sugiere que te estás haciendo de madera...

cuentosbrujos :

ufff
me ha costado digerir, pero luego he disfrutado
me ha gustado la sensacion la textura y el significado
saludos

semifusa :

Creo que a partir de ahora debería llamarte Pinocho, y no precisamente porque mientas. Cuestión del material del que estás hecho: buena madera.

:)

EEEEEEEEEEEEEEEEE

(Y mira tu correo).

Belén :

Procura no trabajar en un hospital que te mueres...

Y yo también te echaré de menos

Besicos

Marina :

Hay veces en las que los bichos empiezan por el cerebro, trepanan, se instalan, incluso dejan las ideas, pero se comen lo demás, les gusta estar bien almentados. Mientras, las ideas, viajan de un lado a otro del cuerpo, buscando funciones, rescatando maltrechas costuras y recomponiendo una mueca, apenas una sonrisa, que recuerde un tiempo en el que los bichos vivían en el jardín.

No tardes Ñoco te extrañaremos.

Un beso y un abrazo (tanto monta, monta tanto)

Roy Jiménez Oreamuno :

El nombre de bichos me causar temor ja, aun recuerdo de niño con pantalones largos, un día siento que algo empieza a subir por mi pierna y sin poder quitarme el pantalón el bicho seguía subiendo, entonces lo agarre por encima del pantalón y sentía como calvaba sus garras en mi piel.

Al final era un gran saltamontes, atrevido ya que me estaba invadiendo íntimamente.

Después lo bichos son, no sé cómo definirlo, dan temores muy bien fundados, son increíblemente horribles y tienen formas apocalípticas y a veces extraterrestres.

No hay que envidiarla nada a la genialidad del cine de ficción, los bichos superan la ficción en millones de años luz.

Lo interesante es que nunca he tenido bichos en la cabeza que yo me acuerdo, debe ser terrible que perforen nuestras mentes y hasta logren meter ideas extrañas en uno.

O puede ser algún bicho o bichos, que nos aporten alguna idea genial y que nos haga salir de pronto de la monotonía del mundo real.
Saludos

E Bosch :

En la zona en la que vivo, proliferan en otoño, unos bichitos parecidos. Saltan al tobillo desde la hierba y trepan por la pierna. Rara vez sobrepasan la altura de la rodilla. Sus movimientos son imperceptibles debido al roce de la piel con la tela del pantalón. Una vez encuentran la piel desnuda por encima del calcetín, muerden. Dejan como testigo de su presencia un leve prurito que te impulsa a frotar la zona afectada en la que aparece un legero abultamiento rosado.
Finalmente, una evidencia: estamos vivos.
Me rasco, luego existo.
Un fuerte abrazo, Ñoco, espero volver a leerte pronto.

Cris :

Ñoco que tu viaje sea de placer, te esperamos aqui, y no te preocupes por esos bichitos si se adaptan a tu ritmo de vida y respetan tu pensamiento son buenos y si no, un buen día, cabreados, hacen las maletas y se van a intentar chupar otras ideas y ya te dejan en paz, con las personas pasa igual, je, cuidate en esa ausencia, me pillo los besos y los abrazos hasta tu vuelta :-)

Isabel :

Bugs, bugs, bugs. Piercing your brain and sucking your ideas. I wouldn't mind to be one of them.
Enjoy your trip to the full.
HHK

Sureña :

Tú de bicho tienes poco... :)

No te preocupes, desaparécete todo lo que quieras, siempre y cuando, sea por un buen motivo.

Nos acordamos...

Besos

Merce :

mmm yo les pondría nombre, siempre se crea mas afinidad y puestos a tener que convivir...

Reconozco que no puedo leer esta entrada dos veces, ni siquiera ver la foto después de haberla leido. Siento... cosquilleos... o quizá, picores???

Logras tus objetivos cada vez que subes una entrada como esta.

Feliz desaparición y buen regreso :)

Alou
sil
es
;)

Le Mosquito :

¿Cien centímetros cuadrados?

Me ha despistado. Proporciones descomunales.

Zanahoria :

Pero, pero... qué mal rollo de bichos, ¿no?
Puaj.
Besitos (y espero ansiosa que vuelvas por aquí :P)

jordicine :

Ya volverás. No te preocupes. Esto de postear, con cada día más amigos, va complicándose. Un abrazo y hasta cuando quieras.

Te-Pito-O-Te-Henua :

Por los caminos existe la possibilidad de irse y retornar siempre.
Linda foto.
Gracias.
Sill

La jardinera :

Acabo de dejar un comentario en el blog de Futur blog, y al leerte ahora a ti me he sentido como un pelín bruja.
Todo tiene algo que ver con la palabra BICHO.

Pásalo bien, disfruta, patea las calles y sé feliz, muy feliz.

Yo, aquí te espero. No lleves prisa.

Besos y besos, rechuli,

haideé :

Maya, ay, maya, como engaña...
Bueno, al menos escribiste. Yo traduciría todo esto como miedo, son momentos, sólo eso. Aquello que aparece se convierte en centro de atención y cuanto más atención le prestemos más estará como si fuera nuevo, que esto se haga para amar, estupendo, pero no para hacer que la vida se convierta en un sumidero. Ama, ámate, tal y como vives ahora, fluye... no hay más...
Materia en descomposición, si, eso somos, es lo que alimenta a la tierra, nada más.
Hasta cuando quieras :)
Un abrazo lleno de florecitas de acebo :)

NERIM :

Te vas? A dónde? Por qué?
Ahora que empezaba a conocerte y a disfrutar de tu amistad...
Te esperaré y no te preocupes por los bichos, seguro que puedes domesticarlos.
Un abrazo, desde una ciudad del norte, que nunca ha mirado al sur...

VolVoreta :

Inquietante relato Ñoco.
La vida nos pone constantemente a pruebas (maldita sea!).
Esos bichos me inquietan.
Se cuelan por "tu piel" y por "mis ideas". Y te estoy echando de menos con la mirada perdida apuntando al norte...a tu piel.
El tiempo es tuyo. Esperaremos lo que haga falta.

Te dejo mariposas de colores revoloteando sobre bolitas de muérdago.

deva :

Pues yo siento tu marcha por el vacío que deja y me alegra pues seguro que vuelves con aires renovados y eso viniendo de tí,promete.
Es un placer leerte y ver tus fotos....Gracias

:::besos

virgi :

Bastante que me ha costado leerte esta vez porque se me erizaban los pelos, de lo real que veía la situación. Y ahora que me decido, leo que te ausentas una temporada, bueno, será para cosas mejores.
Eso esperamos los que te seguimos, besos con y sin bichos, como tú prefieras

Castigadora :

Siento haber tardado tanto en pasarme!
La imagen de multitud de bichos caminando por mis piernas y brazos la verdad es que aun no me recupero! No debe ser muy bueno que se adentren en mi cabeza, y si se llevan mis recuerdos a su agujero?

Saludos
Te espero a la vuelta

Mixha :

Un buen texto y esperare con mucho gusto tu regreso para leerte algo nuevo. Este texto me dejó pensando en la tierra y su relación con el hombre. Donde al final terminaremos todos llevados y digeridos por esos llamados bichos, que terrible realidad y qué bien plasmaste la imagen, excelente, besos
y feliz regreso, te esperamos!

Frabisa :

Me ha gustado mucho la fotografía y el texto me ha arrastrado desde el principio y me ha dejado pensando, con lo cual, buen síntoma ¿no?

Enhorabuena!!

un bico

nanuk :

Huy, me dan mucha grima los bichitos de la madera. Mucha. Pero buen escrito, sí señor.
Ya te estoy extrañando, ñocuelo...
MUA!

Gwynette :

La foto extraordinaria, como siempre. Los bichos del texto me ha producido un poco de asquito la verdad !!! o_O
Supongo que hay algún mensaje subliminal que no he atinado a descifrar...
Te vas? Descansas? Viaje?...yo también me lo tomo con más calma.



Volveras, todos nos estamos yebdo, pero no nos vamos...:)
Quiero besos y abracitos, todo en el mismo lote !!

Petonets para ti

RAMMSES :

Para este momento ya has vuelto igual que yo.
Así es, como tu lo dices, nunca me fui. Y tengo estos bichos y otros más por allí.
Placer de ver siempre tus fotos.
Gracias amigo.
Un gran abrazo.

irene :

Espero que en tu "desaparición", hayan desaparecido también estos amiguitos, que aunque uno se acostumbra a todo, y la soledad no siempre es buena, hay compañías que más vale no tener.
Un besito, Ñoco.

Le Mosquito :

"...zonas no muy grandes, de unos cien centímetros cuadrados o un poco más,..."

A pesar de la aclaración que me enviaste, sigo pensando que se trata de una proporción (que no tamaño) descomunal.
Mi despiste, y bien leído tu precioso relato, venía producido por pensar si el protagonista es un gigante. Eso es lo que no me quedó claro, Ñoco.

PIZARR :

¿sabes? te he leído tantas veces, que ni era consciente de que nop había entrado a comentar hasta que hoy... de pronto... lo he sido.

Me encanta esa imaginación que desbordas cuendo te pones.

Me gustaría pedirte que ya que dices que paulatinamente estás abandonando tu niñez... dejes de hacerlo, porque tu toque infantil seguro que tiene muchísimo que ver con tus ideas.

Este realto me ha hecho estremecer imaginándome a los bichuchos campando a sus anchas por mi cuerpo y sus recorridos y es que no puedo con los bichos pequeños...

Un abrazo Ñoco, espero que todo vaya fenomenal y que pronto lleguen tus soplidos.

Esmeralda :

La ventaja de publicar varios años tarde es que se que no has perdido ni un ápice de ingenio y que sigues teniendo repertorio y ... para rato.
Mira ñOCO en lugar de trepanaciones para que entren nuevas ideas que por otro lado tu no las necesitas ...mejor te conectas un disco duro externo, son ideales, mucha memoria, borras, organizas carpetas ... hasta puedes hacer carpetas de 1/5 de mm.

Que siempre me sorprendes positivamente tanto con tus textos como imágenes.

MMMMMMM