Mostrando entradas con la etiqueta Asturias. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Asturias. Mostrar todas las entradas

14/2/20

879 - Sonido


en la cima
el silencio
cortado por las alas de algún buitre

en la bajada
ruido de piedras arrastradas por botas

luego... el sonido
que iba incrementándose
rompiendo los umbrales de percepción

finalmente
unas cañas con queso de Los Beyos
el disfrute de la gaita que invadía hayedos y cumbres calizas

y la soberana seriedad del intérprete

solo es el breve resumen de un día



· · ·
879·CR341·200214 · Sonido ©2020  
w'160827-León-Oseja de Sajambre-Refugio de Vegabaño ©2016
· · ·

10/12/17

778 - A capella



ajenas al mundo que las envolvía
muy seriamente desempeñaban su papel

ninguna de ellas era menonita, pero podrían haberlo sido
como las dos docenas de amigos que componían el grupo

al finalizar, se irían todos juntos a beberse unas sidrinas
antes de tomarse unas fabes con almejas


AMISH


· · ·
778·CR291·171210 · A capella ©2017  
715'150307-055-Asturias-Carnaval en Posada de Llanes-w ©2015
· · ·


9/4/17

762 - Rizando el viento



haces lo que quieres cuando campas a tus anchas
nadie podrá domesticarte

solo yo
te enseñaré a bailar de otra manera

y te llevarás mi esencia


· · ·
762·CR282·170409 · Rizando el viento ©2017  
709'090409-020-Hacia el Pico Paisanu-Sierra de Cuera-Asturias-©2009
· · ·

17/10/14

643 - Doble ventana




cualquier otra interpretación sería posible
no obstante
la belleza se encontraba en su interior

como las cosas del alma



· · ·
643·CR 19·141017 · Doble ventana ©2014  
711'111029-004-Asturias-Castropol-doble ventana-©2011
· · ·

25/5/14

629 - Senderos alternativos



una vez más… en el camino

desfilan almas y paisajes ante ojos como esponjas que todo lo absorben
piedras se apartan de mis pasos
charcos y lodazales, huyen ahora a la espera de otros caminantes amigos

amistades francas se generan en un momento de duración infinita
destinadas, algunas, al olvido por la desidia del tiempo
ese tiempo que nunca perdona nuestras debilidades

aún así, el camino atrapa
 sin importar islas de agnosticismo entre continentes de fe y espiritualidad…
o simples retos deportivos

· · ·

ha sido, esta vez, el tramo de Oviedo a Lugo, del Camino Primitivo
el camino más montañoso y que acumula mayores desniveles
ocho etapas con una media de 29 km diarios
el próximo será… Lugo – Santiago – Muxía – Finisterre 



· · ·
629·CR212·140525· Senderos alternativos ©2014  
714CS140521-275-Camino Primitivo-Hacia Bodenaya-w ©2014
· · ·

11/8/10

390 - El Espigón





Eran, exactamente, las 14 horas, 14 minutos y 32 segundos, del día 28 de Noviembre del año 2007, es decir, sólo hace unos días, cuando sucedió algo insólito.

Todavía lo recuerdo y, como en aquel momento, se me ponen los pelos de punta.


Se hizo la noche en un día soleado. Estaba allí y lo puedo atestiguar. Se levantó un ligero rumor que fue creciendo hasta hacerse ensordecedor. Pude observar como, la punta del espigón que cierra el pequeño puerto de Cudillero (Asturias), por su parte oriental, comenzaba a elevarse ligeramente, apuntando con su proa al Mar Cantábrico.

Sus negras farolas estaban apagadas. Era de día, he dicho. Su metálico señalizador rojo no emitía ningún destello.

Absorto seguía el lento movimiento del espigón hacia el mar… mar en calma, salpicada de suaves olas generadas por un rumor intenso procedente del espíritu de la tierra.

Al parecer, había decidido conocer otros puertos de otros mares y océanos. Ya estaba cansado de estar tan sujeto a su destino. Había oído demasiadas historias contadas por aquellos rudos marineros, a los que conocía desde hacía varias generaciones.

Decía que tenía el alma húmeda y salada. Había aguantado demasiadas galernas y lágrimas de mujer. Pensaba. Pensaba que podría llegar a lugares con climas cálidos que secaran el verdín que afeaba su pétreo cuerpo. Pensaba… Imaginaba… Soñaba…

Y, mientras, unas humildes lanchas multicolores no daban crédito a lo que estaba sucediendo. Ellas, y sólo ellas, eran las autorizadas a salir del puerto.

El espigón se alejaba parsimoniosamente, jaleado por dos docenas de gaviotas, mientras un perro husmeaba las ajenas farolas. Se le notaba alegre al emprender esta aventura, la única de su vida, aun cuando notase el dolor del despego a la tierra que le vio nacer. Ésta, agarrada a sí misma, desgarrada, dejaba caer lágrimas de piedra y manto vegetal que se sumían lentamente en las aguas, donde algunos peces, se preguntaban acerca del raro acontecimiento.

En tanto ésto acontecía, yo, muy impresionado, seguía la escena con la cámara.

Luego, enfoqué y disparé.

Sonó un digitalizado chasquido mecánico y aparté la mirada del visor.

Era un día soleado de fines de Noviembre y soplaba una ligera brisa marina.

Y me fui a comer a Luarca, que estaba sólo a dos pasos.

Mientras comía, la cámara, colgada de una de las sillas, me musitaba palabras que no comprendía. Creo que me decía que ella también había sido testigo de algo excepcional y me suplicaba que le prestara algunas palabras.



Sí. La foto fue realizada en el horario exacto que he dicho




Recupero "El espigón", publicado en O.V.N.M - La Mirada Ausente.
No me gusta dejar a la deriva mis viejos posts por lo que, de tiempo en tiempo,
recuperaré alguno de ellos tratando de no abusar de vuestra paciencia. Gracias.

:::Post 390 CR087/1011088 - Post 078 LMA 012/071204 El espigón
:::foto: Espigón de Cudillero (Asturias) 071128 - Un precioso puerto pesquero - Canon S3IS
:::música: Fleetwood Mac - Albatross


13/7/10

383 - El socorrista





Llega a la playa. Como todos los días, llega… y sigue el protocolo. Tiene que seguir el protocolo, no hay elección.

Se enfunda su ajustado traje de brillante color verde #80FF00, su brillante chaquetilla amarilla #FFFF00, atravesada por una franja de brillante color rojo #FF0000. Los nuevos materiales, este año polímero G77bled97, garantizan una impermeabilidad absoluta a cualquier temperatura o al agua en cualquiera de sus estados. No puede pasar desapercibido. No puede. Tiene que ser reconocible desde una distancia mínima de 700 metros, o tres mil, si los usuarios utilizan gafas standard modelo Glass5.x4.UNE2025

Se acomoda en su puesto de vigía homologado. Echa un rápido vistazo al conjunto monumental situado a su derecha. No puede menos que dejar escapar una sonrisa, que se diluye en el aire, al recordar, una vez más, las precarias condiciones de seguridad y protección de años pasados. Alguna vez, como simple curiosidad, subió a ese esquelético artilugio y se cobijó bajo tan rudimentario sistema.

Comprueba que todas las pantallas mantienen la información actualizada. Temperaturas de sol y sombra, del agua en los niveles de profundidad permitidos a los usuarios, salinidad, contaminación, nivel de insolación y rayos uva, velocidad, ráfagas y dirección del viento... No tiene problemas con la instrumentación. Domina las 67 variables a controlar manualmente y un microchip colabora realizado funciones automatizadas.

Se pone el casco integrado. Por los auriculares interiores podría escuchar todo lo que sucede en la playa. No lo hace. Solamente podría hacerlo con una autorización especial que se emite en casos de emergencia o catástrofe inminente. En tanto, un filtro, que recuerda a la antigua red Echelon, le permite oír la palabra auxilio, o socorro, en los 27 idiomas de la Convención, siempre y cuando sea emitida, por triplicado, en un radio de tres mil metros. Es algo que todos los bañistas conocen. El parasol del casco le permite detectar, dentro de ese radio de seguridad, cualquier brillo normalizado de alarma que supere el 33% del máximo permitido en los trajes bioluminiscentes de los bañistas. También lo saben.

Toma sus binoculares L-2z, los Leica siguen existiendo, realizando una primera inspección ocular. De izquierda a derecha, de derecha a izquierda, en un primer nivel de proximidad a la línea de agua, siguiendo rigurosamente el protocolo. Por su cuenta, realiza alguna inspección más. Comprueba ahora los trajes bioluminiscentes de última generación. Ya se empiezan a ver bastantes por las playas, pese a ser extremadamente caros. Se maravilla de los avances tecnológicos. Estos trajes tienen un gran número de sensibles terminales, el precio depende de ese número, que se incrustan en la piel. Dichos terminales son activados por las conexiones nerviosas de los propietarios y transforman las señales lumínicas externas que emiten las células del traje bioluminiscente. El simple pensamiento permite modificar la imagen a mostrar. El socorrista piensa que no está bien alterar la propia imagen, que es un fraude aunque, tampoco está de acuerdo con el nudismo, ya casi en extinción, dado que cree que la propia imagen no tiene por qué ser tan necesariamente cruda… salvo contadas excepciones. No. No le gustan esos nuevos trajes que presentan a todos los bañistas de forma homogénea y perfecta.

Una segunda mirada a la playa y al agua, le permite observar que la densidad humana es mayor que otros días. Nada en el calendario indica que sea un día especial.

Cambia de binoculares, ahora los L-7b, más potentes. Sigue el protocolo.
El agua está saturada. El gentío se limita a estar de pie, con el agua al cuello. Es imposible nadar.

Por último, terminando con el protocolo, toma el LETGO99, el analizador extremo y hace el recorrido global. No deja un rincón sin escudriñar. Ahora, enfoca el LETGO99 a una pantalla amarilla de 6 pulgadas, de reborde dorado, que instantáneamente muestra NONE titilando en letras rojas.

El socorrista, parsimoniosamente, se cambia de ropa y abandona el tecnológico puesto de vigía. Nada que hacer, LETGO99 nunca se equivoca y si dice NONE es que no hay ningún alma digna de ser salvada. No hay ningún alma digna de ser salvada. No. No la hay.

Mientras vuelve casa piensa en los niños. Hoy los llevará a la piscina.




383
El socorrista · CR085/100713
100628-A3806-Asturias-Playa La Franca
Canon 50D/18-200 - 1/500seg · f/10 · 120mm*

paseaba la playa de Peñíscola, el 12 de enero, y se me ocurrió esta historia
y en una playa asturiana, hace unos días, encontré la foto que me permitió recordarla.

14/5/10

369 - Vacas en Cangas







¡por todas las ubres del mundo!

¿creéis que toda esta gente viene a vernos a nosotras?



¡no! ¡que va!, algunos irán a ver a la Santina...

... y otros subirán a los Lagos de Covadonga



algo así será

pero reconoceréis que

once de cada diez

vienen a vernos a nosotras



¡será por la buena leche que gastamos!





369
Las vacas de Cangas · CR080/100512
foto 100321-5-122-Vacas en Cangas
Canon 50D - 1/25seg · f/4.0 · 24mm

la lluvia no me dejó, ese día
100321 = 21 marzo 2010
ir hasta la Vega de Ario
para contemplar el Macizo Central de los Picos de Europa
en toda su grandeza

28/10/08

199 - El espigón





Eran, exactamente, las 14 horas, 14 minutos y 32 segundos, del día 28 de Noviembre del año 2007, es decir, sólo hace unos días, cuando sucedió algo insólito.

Todavía lo recuerdo y, como en aquel momento, se me ponen los pelos de punta.


Se hizo la noche en un día soleado. Estaba allí y lo puedo atestiguar. Se levantó un ligero rumor que fue creciendo hasta hacerse ensordecedor. Pude observar como la punta del espigón que cierra el pequeño puerto de Cudillero (Asturias), por su parte oriental, comenzaba a elevarse ligeramente, apuntando con su proa al Mar Cantábrico.

Sus negras farolas estaban apagadas. Era de día, he dicho. Su metálico señalizador rojo no emitía ningún destello.

Absorto seguía el lento movimiento del espigón hacia el mar… mar en calma, salpicada de suaves olas generadas por un rumor intenso procedente del espíritu de la tierra.

Al parecer, había decidido conocer otros puertos de otros mares y océanos. Ya estaba cansado de estar tan sujeto a su destino. Había oído demasiadas historias contadas por aquellos rudos marineros, a los que conocía desde hacía varias generaciones.

Decía que tenía el alma húmeda y salada. Había aguantado demasiadas galernas y lágrimas de mujer. Pensaba. Pensaba que podría llegar a lugares con climas cálidos que secaran el verdín que afeaba su pétreo cuerpo. Pensaba… Imaginaba… Soñaba…

Y, mientras, unas humildes lanchas multicolores no daban crédito a lo que estaba sucediendo. Ellas, y sólo ellas, eran las autorizadas a salir del puerto.

El espigón se alejaba parsimoniosamente, jaleado por dos docenas de gaviotas, mientras un perro husmeaba las ajenas farolas. Se le notaba alegre al emprender esta aventura, la única de su vida, aún cuando notase el dolor del despego a la tierra que le vio nacer. Ésta, agarrada a sí misma, desgarrada, dejaba caer lágrimas de piedra y manto vegetal que se sumían lentamente en las aguas, donde algunos peces, se preguntaban acerca del raro acontecimiento.

En tanto ésto acontecía, yo, muy impresionado, seguía la escena con la cámara.

Luego, enfoqué y disparé.

Sonó un digitalizado chasquido mecánico y aparté la mirada del visor.

Era un día soleado de fines de Noviembre y soplaba una ligera brisa marina.

Y me fui a comer a Luarca, que estaba sólo a dos pasos.

Mientras comía, la cámara, colgada de una de las sillas, me musitaba palabras que no comprendía. Creo que me decía que ella también había sido testigo de algo excepcional y me suplicaba que le prestara algunas palabras.



Sí. La foto fue realizada en el horario exacto que he dicho




Recupero "El espigón", publicado en O.V.N.M - La Mirada Ausente.
No me gusta dejar a la deriva mis viejos posts por lo que, de tiempo en tiempo,
recuperaré alguno de ellos tratando de no abusar de vuestra paciencia. Gracias.

:::Post 199 CR011/081028 - Post 078 LMA 012/071204 El espigón
:::foto: Espigón de Cudillero (Asturias) 071128 - Un precioso puerto pesquero
:::Canon S3IS - f/0 - 1/0 seg - 0 mm*
:::música: Fleetwood Mac - Albatross