11/12/09

330 - El humo del alemán





Se escapa el humo. Se me escapa.

Tal vez sea como mis pensamientos. Debiera atarlos. Cuando llegue a casa, me gustaría encontrármelos, todos unidos y ordenados.

Saboreo este cigarro. El próximo será dentro de algún tiempo… en cuanto llegue al siguiente pueblo. Éste es pequeño. No puede haber más humo. Aquí me encuentro, dando la espalda a su sólida iglesia. Me asombran estas gentes, la pobreza de sus casas y tan imponentes iglesias llenas de santos, en los que no creo, representados por valiosas tallas. Fortunas inútiles.

Se acerca mi compañero de sandalias. Todavía no sé por qué va vestido casi militarmente pero es un joven lleno de amabilidad. Esa ropa es incómoda, creo, para lo que estamos haciendo. Lo que venimos compartiendo estos últimos días. Es alemán, como yo. Vivimos a unos 300 kilómetros.

Ese café con leche y tostadas que trae nos sentará bien. No hemos desayunado en el pueblo anterior. El alba todavía no había abierto sus ventanas.

A nuestro lado, contra la iglesia también, están esas dos parejas de españoles. Uno de ellos no deja de juguetear con su cámara fotográfica que, distraídamente, apunta en todas direcciones. Si entendiera su lengua podría enterarme de que está hablando de la nacionalidad de las gentes que ahora nos encontramos en esta pequeña plaza. Sostiene que, en este mes de setiembre, al igual que a finales de mayo, y siempre según su experiencia, las nacionalidades más abundantes son la alemana y la italiana. Miro a mi alrededor, y hago memoria, y compruebo que eso que dice debe ser cierto. Ahora mismo, sólo ellos cuatro son españoles. Por otra parte, “Ich bin dann mal weg”, el libro de Hape Kerkeling ha lanzado a muchos de mis compatriotas al camino. Yo mismo, por ejemplo.

La holandesa de la pamela azul, ojos azules y pensamientos azules se toma, también, un humeante café y alguna clase de pastel que desde aquí no distingo. Los españoles deben estar hablando acerca de su edad, más de sesenta y cinco, dicen… y discuten. Y allí enfrente está la japonesa. Mala suerte ha tenido. Ha estado haciendo unos estiramientos y cuando los ha finalizado, al sentarse al lado de su inestable mesa, se le ha caído el vaso, corriendo un río de bebida refrescante sobre un suelo que en unas horas se volverá ardiente. Los suelos también necesitan refrescarse de tanta huella peregrina. Hace, todavía, un tibio calor.

Pasan ahora las dos italianas. Juntas no alcanzan los cuarenta años. Sonríen. Siempre sonríen. Sonreían las dos cuando a una de ellas, la española que está sentada al lado del juguetón de la cámara, le cosía los pies para drenar las ampollas. También, la que parece ser la compañera del juguetón de la cámara, tiene los pies cosidos por todas partes. Las ampollas hacen el camino. Son persistentes y llegan al final. Estas dos italianas, está diciendo el de la cámara, si yo entendiera su lengua entendería eso, que son dos chavalas que no puede imaginarse haciendo el botellón. Tienen cara de virgencitas del renacimiento. Eso dice.

Mira, Hans. Cuatro ciclistas. Paran. Se preguntan si tomarán una cerveza aquí. Al ver la plaza tan ocupada deciden irse al pueblo siguiente. Para ellos, diez kilómetros más es un suspiro. Se van cuando aparece la brasileña de la bolsa en la mano… aparte de su gran mochila. Se detiene a hablar con la japonesa.

Por la conversación de los cuatro españoles me entero que las dos son brasileñas y trabajan en el mismo lugar. O sea, que la japonesa es brasileña. El de la cámara lo ratifica, que conoce a las dos y ya han intercambiado direcciones email. Ya están sentadas juntas. Al parecer, su retraso es debido a una pequeña equivocación al salir del pueblo anterior. Su bolsa en la mano, me entero, le ayuda a andar mejor. Será por el reparto de peso, pienso.

Recuerdo el pueblo anterior. Allí, después de cenar y mientras mirábamos las estrellas, un italiano disertaba acerca del próximo fin del mundo, en el dos mil doce. Creo recordar que el de la cámara mantenía algún tipo de divergencia. No estoy seguro, dado que no domino el español pensado… ni siquiera el escrito. Un cielo de estrellas, especialmente dibujado para nosotros. No recuerdo cielos así en mi pueblo.

Mira, Hans, ese grupo no tiene pinta de venir andando. Seguro que son los del microbús aparcado en la entrada del pueblo. En fin. Allá ellos. Eso no es hacer el camino. El camino hay que hacerlo andando. Y con ampollas, si es necesario.

Parece que los cuatro españoles van a reiniciar la marcha. Seguro que nos encontraremos en la próxima parada comiendo algo, que ya será hora. O en la siguiente. Seguro. Siempre nos encontramos.

Es una lástima que no domine el español pensado. Por otra parte, él no parece dominar nada el alemán pensado. Podríamos haber pensado interesantes conversaciones. Haré un esfuerzo en comunicarme con él, más adelante, en el camino, aunque sea en otra lengua.

Tú, Hans, ¿sabes español? ¿O algo de inglés?




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CR 063/091211 – El humo del alemán ©
090920-C2130-Hontanas-Burgos-El Humo del alemán ©
Canon S3IS - f/3.5 - 1/400 seg - 72 mm*


40 comentarios:

  1. MartinAngelair11/12/09 0:27

    Sí, sí, sí...



    ...en estos, similares, o parecidos momentos de casos, no me siento preocupada u obligada, por defender sin explicar mi propia lengua.





    Qué bien que vuelvas.






    Un beso.



    B.N.C.Ñ.L.B.

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  2. MartinAngelair11/12/09 0:33

    ...lenguaje de idioma.



    Y así,...siempre.




    Otro beso.

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  3. ¡¿Cuantas veces habré pensado en El Camino?! ¿Servirá hacerlo al revés, como lo hice, saltando lugares y tiempo?

    Te dejo VolVoretas "dudosas".

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  4. El humo del alemán podría ser mi propio humo. Mirando a la gente sin que me vean, en plan okupa de sus pensamientos.
    Podría inspirar hechos y pensamientos y expirar realidades, gestos, guiños y una pizca de melancolía...Nunca haré el camino... el alemán lo ha hecho por mí.

    ...ánganos humeantes de ideas y palabras.


    ¿El pueblo unido? Te superas cada día en fotografías, texto y...¡Música! Ja

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  5. Interesante relato con un rico intercambio de opiniones, en verdad que a veces cuesta pensar en algún idioma.

    Yo le diría a la foto, se me escapa la vida, se me escapa.

    Exquisita foto, lástima que el cigarro parece que se fuma al alemán.
    Saludos

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  6. Yo creo que a veces se necesita algo mas que palabras en un mismo idioma para entenderse... hay veces que algo ocurre que solo con una mirada o un gesto, sabes lo que va a ocurrir...

    Besicos

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  7. Resulta que el humo alemán es igual al humo español o, al menos, así me lo parece.

    Estupenda entrada, Ñoco. El alemán no sabe español pensado pero piensa bien en español, no cabe duda.

    Después de tu magnífico relato, apetece mucho iniciar El Camino.

    Saludos.

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  8. Con buena intención, es muy fácil entenderse con todos los habitantes de este mundo, hay una manera universal, la de los signos y los ademanes, yo lo comprobé este año tan viajero que tuve.
    Tengo un amigo enamorado de El Camino, yo nunca lo hice, debe ser bonito andar por todos esos bellos parajes, aunque creo que será demasiado cansado para según qué edades.
    Me gusta eso de, entender los idiomas pensados.
    Bonita foto, pero no el acto, los peores somos los exfumadores.
    Moitos biquiños, Ñoco.

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  9. Cada vez escribe usted mejor, ñoquito. En epañol en sánscrito o en vietnamita :) MUA!

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  10. Tu foto ha puesto rostro a un personaje cautivador de un libro que leí de pequeña, "El bordón y la estrella". Un peregrino francés que debe hacer el camino, para redimir una culpa.
    La historia era preciosa. Con los ojos azules y la barba, lo has traído de nuevo a mi presencia.
    Besos, Ñoco

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  11. Menudo texto...

    (porque hablar del perfecto enfoque, la luz justa y su habitual habilidad para encuadrar, queda demasiado obvio)

    ... como me fascina

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  12. Hola Ñoco. el Camino es una de mis grandes asignaturas pendientes... que sinceramente ya no se si aprobaré, quizas mas adelante...

    El crisol de culturas que se descubren en él lo has plasmado perfectamente en tu relato...

    De la foto ni hablo. ¡¡ Que nitidez !! hasta he tosido por el humo.

    Un abrazo y buen finde

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  13. Menudo retrato amigo Ñoco, casi lo huelo desde el otro lado de la pantalla.... casi oigo tus palabras al oído.... entenderse es cosa de querer hacerlo, sin más.... Un beso grande :)

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  14. Buen camino,
    El retrato me gusta mucho,es muy real.

    Besos

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  15. Um grande retrato, seja alemão ou não esse fumo...

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  16. Buenísimo el retrato. No sé si el humo está retocado, pero no es fácil que se vea tan bien. La luz, el encuadre... me gusta.

    Y también me gustó mucho el relato. Eso es lo que tiene mirar a través de una cámara que se te dispara también la imaginación.

    Uff, lo de las ampollas, es lo que más miedo me da de hacer el camino, y es que si me duelen los pies, me cambia el carácter. Soy muy buena andarina con zapato cómodo.

    Besos, ñoco, estás que te sales.

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  17. El humo siempre se escapaquerido Ñoco...siempre.
    Que preciosidad de foto y de palabras.
    Mil besitos+ mil mas!!!!

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  18. solemos pensar cosas así mientras observamos a los demás. Los seres humanos están llenos de historias que tenemos que leer y que se nos pasan desapercibidas sino nos fijamos en ellos...otras veces no "cuentan" nada , pero nos las inspiran...
    saluditos

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  19. Una imagen muy original. Gracias por visitar Creatividad e imaginación fotos de José Ramón y por tus comentarios. Tienes un blogs muy interesantes. Un Cordial Saludos

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  20. um retrato que fala por entre o fumo dos dias. parabéns
    um beijo

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  21. Excelente (y me quedo corto ja ja!)

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  22. This is a fantastic post !! thanks for sharing..Unseen Rajasthan

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  23. Intenso, el rostro. Etéreo, el humo.

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  24. Excelente este retrato de perfil! Um momento bem captado...!

    AA

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  25. ¿Cómo? Fant? plástico continuación vida? es más. Texto de Niza! La foto? aún mayor en la poesía visual. Abierto? La
    PS: ¿Cómo hacer fotos parecen más grandes como su blog?

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  26. yo tampoco domino el lenguaje pensado pero me encuentro cómoda en el lenguaje leido y en la imagen vista, ambos los entiendo como idiomas limpios para las emociones, precioso el post Ñoco! voy a intenatr sonreirte con una palabra... :-) Un abrazo!

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  27. Y ahora el Camino ... Tuve la fortuna de hacer un tramo no hace mucho tiempo y qué tonta, entonces llevaba la compacta ... Aún así, hice algún retrato interesante y muchos más que podría haber hecho!! Tu foto me gusta mucho, está fenomenal. Ahora recuerdo que también nosotros conocimos a un alemán en particular (por cierto, muy guapo). Es increíble la mezcla de nacionalidades en el Camino, me entusiasmó!!!
    Como siempre, Ñoco, tan personal y valiente!!

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  28. mmm no no, aqui falta Gretel, Hans, no puede ir sin Gretel a ninguna parte ;)

    De alguna manera comienzas viendo la foto con la idea de hablar de ella, la amplias, la revisas, miras los exif, buscas el encuadre, piensas la razón del disparo...

    pero, una vez que empiezas a leer el texto, es una perdición!!! ya estas atrapada en una historia o, un capitulo, un episodio de una mágica travesía. Mira que, las pobres italianas...

    Alousiles :)

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  29. Yo haría el camino sólo para fijarme en la gente.La foto la has conseguido en el momento preciso que mejor ilustra el relato,el magnífico relato.
    un abrazo

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  30. ...El español pensado que no domina.
    Todas las lenguas, todas la naciones, todas las gentes en un pensar. Visto desde el otro lado.
    La foto muy buena!
    Abrazo.

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  31. Me parece un retrato impresionante.
    Por cierto la foto del solsticio te ha quedado sensacional, pero no podemos comentarla, no???
    Felices fiestas

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  32. Me encata la foto. Sólo tiene un defecto: entran unas ganas de disfrutar del tabaco1. Un saludo. Feliz año

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  33. me detuve aquí por el retrato tan interesante...
    pero después la lectura me atrapó.

    tengo una cuenta pendiente con el Camino, desde hace años
    claro que,
    soy un poco morosa yo.


    :-)
    ¿no has escrito más cosas sobre el Camino?

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  34. Buena foto con mucha nitidez el relato muy interesante
    Un abrazo

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  35. Un retrato impresionante, un texto fresco, que más se puede pedir en esta mañana gris y fría de mi ciudad?

    Tal vez que me gustaría hacer ese camino, aunque temo las ampollas... Tal vez debería empezar a poner fechas para hacerlo de una vez...

    Muchos besos,

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  36. No se les escapa el humo, sino la misma vida.

    Saludos

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  37. Curiosas reflexiones de un hombre alemán en un país desconocido y rodeado de muchas personas de todas las nacionalidades. Eso es convivir en un mundo interdependiente, hacer el camino de Santiago... muy agradable esta lectura con muchas metáforas.

    buena fotografía.

    saludos.

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