20/10/11

478 - Purple Princess




Era, efectivamente, la princesa Purple, o Purple princess. En realidad, y por deseo expreso de su padre, The Little Purple Princess, que el tiempo no habría de pasar por ella. PurPrin, en la intimidad, pronunciado algo así como /ˈpɜːrprɪn/.

Lejanas quedaban aquellas montañas graníticas por las que trepaban hayas y piceas en armoniosa convivencia, acariciando nieblas matinales y nubes bajas. Lejanas quedaban aquellas historias contadas a la luz de grandes chimeneas, contadas en lenguas llenas de consonantes por ayas rubias, mientras crepitaban gruesos troncos que se encendían en luminosas ascuas.

Cercano estaba el recuerdo de su padre, de rimbombante nombre compuesto y extensos apellidos de complicada genealogía, que tuvo que renunciar a su trono ante la presión y amenaza de unas hordas republicanas fuera de todo control.

Vivía ahora, en un dorado exilio, en un pequeño pueblo del pirineo francés, cercano al Coll de Ares. Se la veía siempre con su gran copa de cerveza de Pelforth Blonde. Siempre, acompañada por su chófer negro, el perfecto doble de Ray Charles, y su jardinero moreno, jovencito, que recordaba a un Marlon Brando en sus primeros años. Siempre. Siempre en la misma placita desde la que se accedía a la gran iglesia y, posteriormente, saliendo de la ciudad fortificada, al Fort que había protegido a esa villa de asedios españoles. Nada sabía ella de eso, ni le interesaban sucesos acaecidos poco más de tres centurias atrás. Estaba más interesada en la corte de admiradores y aduladores que siempre la rodeaban.

Su mirada se perdía a través de la estrecha calle principal, traspasando fronteras, hasta sus siempre añoradas tierras. Los días de tormenta, le gustaba pasear por las orillas del Tech, que le recordaba las aguas turbulentas de su niñez. Le gustaba, también, tomar fresas silvestres, grosellas y frambuesas, traídas por su jardinero cuando subía algún pico cercano en sus días de asueto. Los bordes de los senderos estaban adornados con esas delicias.

Nadie habría de contarle, nunca, porque siempre sería un secreto bien guardado, que ni era princesa, ni estaba exilada, ni había ningún reino llamado Purplelandia. Nadie habría de contarle que toda su vida no era más que un cuento, un gran cuento, inventado por su padre, reputado relojero, experto en hacer que todas las piezas encajaran a la perfección en diminutos mecanismos.

Era el cuento de su vida, el cuento destinado, por un supuesto rey, a hacer feliz a una rubita niña de seis años, de ojos azules, muy azules.



478·CR132·111020 · Purple princess ©2011
  711110630-162-Francia-Prats de Mollo-Purple Princess-w ©2011


las hadas no existen pero los cuentos de hadas... sí

76 comentarios:

  1. Yo, quiero un dorado exilio en forma de cuento, yo quiero no ser princesa de nada...Yo, quiero...
    Besicos.

    ResponderEliminar
  2. Bueno... el caso es ser feliz y esa Purple Princess realmente lo parece :)

    Mola el fondo y ella parecía totalmente dispuesta a que la robaras, yo es que no sé si lo tendrás todo amañado mmmm

    Fantástico ese intenso Purple (jijijiji) que resalta en toda la foto y encuadre chachiguay peeeeeeeero la has dejao flasheada eh? se le nota en la cara :p

    Ala (y no de pollo) y ahora que venga María y me diga que domino la jerga fotográfica jijijiji

    Bicos para Maria!!!

    ResponderEliminar
  3. A ver señor bOLO ¿usted no sabe que cada vez que alguien afirma no creer en las Hadas, un Hada muere?

    Yo creo absolutamente en las Hadas si no ¿Qué hago yo en este mundo? Por ende tb creo en las princesas de carita de fresa, aunque sean púrpuras y con ojos muy azules...

    B9b

    ResponderEliminar
  4. ...cuéntame un cuento
    y verás que contento
    yo me voy a la cama y
    tendré dulces sueñooooos...

    ResponderEliminar
  5. ...como le van a contar un secreto que sólo lo sabe su padre, hacedor de purplelandia, magnífico y delicioso rey hacedor de reinos de cuento, y cuentos de reinos...; encontró a una princesa e indagó sobre su reino,
    le contó lo que sólo a ella atañe ..., que pertenece a puplelandia..., nadie lo sabrá, pero ella no lo olvidará...


    (aclaración):
    .-las princesas sí existen,
    pero sólo si alguien las reconoce como tales...,
    además son las únicas y verdaderas,
    ...y nadie les puede arrebatar nunca el título,
    ...ni él que la reconoció como tales...
    aunque se olvide...


    Buen ojo, a mi tampoco se me hubiese pasado desapercibida alguien venido del reino púrpura, ...regia, serena y eternamente purpleone.

    Beso, gracias por el cuento, precioso, me encantó todo lo relacionado con el norte y las frutas recolectadas en el pico cercano...., delicioso.
    Felisa

    Muy bonita la foto robada,
    muy delicada la hermosa princesa púrpura
    (se sabe vive en un mundo de cristal...)

    ResponderEliminar
  6. Me encanta esta señora, yo quiero ser como ella.
    Besitos, Ñoco

    ResponderEliminar
  7. Será verdade que non existen as fadas?
    Eu penso que non, pois esta dona, máis ca unha princesa, semella ser unha fada desas que, logo dunha longa vida manexando destinos e desfacendo entortos coa súa variña de estrelas, decidiu facer un colar e uns pendientes con elas e mirar serenamente, envolta en púrpura, como segue movéndose este endiañado mundo.

    ResponderEliminar
  8. Su vida eran sus recuerdos y esos los había conformado su padre, para quien ella, en verdad, era una princesa.
    Abrazos.

    ResponderEliminar
  9. Tu princesa tiene una cara de felicidad que da envídia.
    Has sabido fotografiar más allá de lo que es el exterior de esta princesa.
    Saludos

    ResponderEliminar
  10. I love this portrait
    a beautiful purple princess

    great work!

    Hugs to you

    ResponderEliminar
  11. ....Ayas rubias contando historias al calor de brasas humeantes de troncos haya....
    Precioso el relato y bellísima la foto.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  12. Eres único!
    Ya se que lo sabes...
    Chapó!
    La bordaste hoy bOLO!
    Besos amigo.

    ResponderEliminar
  13. Un muy bonito retrato. Me encanta el lila, además. Bellísima

    ResponderEliminar
  14. Buen retrato, se palpan los años y la experiencia.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  15. Yo me quiero ir...peor a la luna..jejej, un saludo desde Murcai...seguimos...

    ResponderEliminar
  16. ¿Te he contado alguna vez que duranet dos días tuve a mis peques convencidos de que yo era princesa? ¿Y que cunado poco a poco les hice salir del encuentamiento, una de mis niñas no paraba de llorar porque ella quería que Flower fuese princesa?
    Un día te lo cuento de tú a tú... es una anécdota preciosa de mi vida como maestra...

    Besos violetas,

    PD: Qué belleza tiene esa mujer!!

    ResponderEliminar
  17. Y siempre será The Little Purple Princess...
    Por la vía, vagones llenos...

    ResponderEliminar
  18. Estimado amigo,

    una maravillosa y profundamente conmovedora foto! ¡Qué belleza, qué vida de alegría y de fuerza - la imagen habla de la esperanza.

    Küsse für dich,

    isabella

    ResponderEliminar
  19. No necesitaba más, ella era feliz así, y así viviria para siempre en su mentira...una mentira de la que ni queria ni le interesaba salir.
    SAludos.

    ResponderEliminar
  20. Me gustan las viejas coquetas, no las grullas malencaradas que se pintan como puertas y se ahuecan hasta lo imposible los cuatro pelos que les quedan teñidos de rubio furioso...no, esas no, digo estas, las viejas coquetas que saben ser hermosas y proclaman con cada gesto que la suya, aún siendo de cuento, ha sido una vida que mereció ser vivida. Quiero un papá relojero :D

    Precioso retrato. Un beso, Ñoco

    ResponderEliminar
  21. Una mujer preciosa. Me ha recordado a la famosa canción de Prince, por el nombre claro. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  22. Un imagen preciosa donde se ve a una bella señora por dentro y por fuera. Hay mujeres que serán así siempre tengan la edad que tengan.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  23. Hermosa foto y precioso el relato que haces de ella. Sin duda es lo que transmite al verla. Sensacional. Un saludo.

    ResponderEliminar
  24. 2º comentario,
    ..la muerte del hada sugerido por Marina se hubiese evitado escribiendo entre signos de interrogación acerca de las hadas...
    Véase:
    ¿las hadas no existen?...pero los cuentos de hadas sí.

    ...o también dunha forma mais enxebre:
    Eu non creo nas meigas, pero habelas hailas.
    ¿As Meigas? Habelas hailas. O caso é dar con elas.

    ..día parlanchín que tengo,
    so sorry,
    (una que es como es)
    bico
    Felisa
    (de hecho ya había publicado un comentario semejante esta mañana y ha desaparecido... thinking about it)

    ResponderEliminar
  25. Quiero creer que este cuento de princesa purpura, emerge en tu mente con solo ver a esa mujer, esa pose, esa mirada...

    Un cuento para recordar.

    Un abrazo largo!

    ResponderEliminar
  26. Belíssima, Ñoco!
    Saludos!

    ResponderEliminar
  27. Me gusta esa sonrisa triste ,está llena de experiencias vividas. Una tez anglosajona facciones finas que debieron ser muy bellas aunque aún perdura. Un abrazo

    ResponderEliminar
  28. Tu fotografía es hermosa, pero en esta ocasión me quedo con tus palabras. Besos

    ResponderEliminar
  29. Admiro esta belleza serena, esta sonrisa tranquilizadora, seguro esta pensando en su historia, en su infancia, en su cuento, en su PADRE que la hizo feliz.

    Cuando en la infancia no te cuentan cuentos, te los inventas o los lees en la madurez.

    Sensible foto y que decir del texto...precioso.
    Cada post una delicia.

    Hoy un abrazo

    ResponderEliminar
  30. Una bella forma de envejecer. Los surcos de la vida vivida, y la sonrisa y el aspecto de haberla superado con la necesaria serenidad.
    Felicidades por este precioso trabajo.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  31. This is a fabulous portrait of a beautiful lady. Your story about her was very touching...

    ResponderEliminar
  32. preciosa fotografía! pero... la tranquilidad de su rostro y la bondad que desprende (o que a mi me parece) no me pega con la historia... acaso no son siempre personajes tristes las princesas? más las princesas de nombre compuesto y extensos apellidos, que fueron educadas para agradar a las visitas y ser damas de postín con personalidad y libertad anulada... no me gustan las princesas... pero esta, si lo es, si!tendría mucho mérito haberlo sido y tener esa expresión con el paso de los años...

    El tratamiento de la imagen me parece de quitarse el sombrero!

    Un saludo!!

    ResponderEliminar
  33. Cuanta gente hay como la princesa de tu cuento, haciéndoles creer a lo demás lo que en realidad no son y lo peor es que quizás no son tan felices como ella.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  34. Ñ, pero que Grande eres, una vez más boquiabierto me he quedado; una verdadera princesa de cuento.
    Una foto donde nos muestras Frescura en la vejez, tranquilidad de alma reflejada en la expresión de su rostro, momentos vividos.

    Una princesa con sus buenos secretos guardados, que más da si es princesa o no, y esta vida al final y al cabo no es un cuento...
    Tienes razón todas la piezas encajan a la perfección.
    Saludos.-

    ResponderEliminar
  35. Este post me gusta.Con su justa carga de ironía.As usual.

    En las entradas anteriores a la de Agaete te veía algo flojo.Veo que ya has calentado motores.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  36. Todos los padres debemos ser reyes y nuestras hijas princesas. Debemos ser relojeros y ser expertos en acomodar hasta la más diminuta de las piezas en su sitio. Aunque la cultura del desprecio y del deprecio nos enseñe y nos obligue a lo contrario.
    La base de toda explotación está en afectar la autoestima del ser humano, si se cree que no se vale nada, todo el mundo lo cree y así te tratan de generación en generación.
    Cuánta falta hacen más artistas en estos tiempos y en los que llegan, donde el neo oscurantismo pretende imponerse
    Mi abrazo artista!!!

    ResponderEliminar
  37. ¿Seguro, de verdad de la buena, que es un robado? Te ha quedado muy bien, fondo desenfocado, luz en la protagonista...

    ResponderEliminar
  38. Hola ñoco.......como se nota que su padre el relojero, domina...la precision y la fantasia...no obstante ,, esa niña que con su mirada y saber escuchar ...hizo de las delicias de su imaginacion y se sintio especial e importante.....bonito cuento que con la fotografia que has puesto me resulta de una belleza delicada y sutil.....precioso texto..en serio...buenisimo ...que narices.....jaa.....un abrazo y buen finde ñoco.....

    ResponderEliminar
  39. Bonita historia para un retrato estupendo.
    Saludos

    ResponderEliminar
  40. ai como é sempre tão bom vir aqui!

    ResponderEliminar
  41. regressei ois fazes "magia"...então eu vejo com a visualização nova...comento e depois volto à antiga??? como fazes isto???

    ResponderEliminar
  42. Grandiosas imágenes, auténticas delicias visuales, y algunas de gran recordación para mí.

    ResponderEliminar
  43. A veces los cuentos que nos dicen de niños nos los creernos para toda la vida. Pero que duro es chocar contra el muro de la cruel realidad.

    Ojala siempre fuéramos niños.

    Saludos

    ResponderEliminar
  44. Yo siempre he pensado que somos princesas para nuestros padres... di que algunos si tienen palacios de verdad, otros nos lo tenemos que currar...

    Besicos

    ResponderEliminar
  45. Magnifico retrato, expresa en el toda su vida, ilusiones, experiencias y amores.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  46. Such a beautiful portrait of the purple lady!
    Have a nice weekend!
    Ninni

    ResponderEliminar
  47. La excelente captura transmite a la perfección el relato.
    Felicitaciones ñOCO!
    Un fuerte abrazo.
    Ramón

    ResponderEliminar
  48. Es un retrato fantástico, Ñoco. Excelente.

    Acompañado de un cuento que, como todo los buenos cuentos, tiene un punto de crueldad.

    Esta princesa derrocha voluntad de ser feliz. Y una mirada entre pícara y tierna, como riéndose del mundo que no se cree su historia.

    Un abrazo,

    ResponderEliminar
  49. Vez como cada día lo haces mejor!!

    ResponderEliminar
  50. Bella señora, a la que le has creado una interesante historia.
    Un beso desde Argentina

    ResponderEliminar
  51. Excellent portrait and it's perfect for the story!

    ResponderEliminar
  52. Me encanta, Ñoquito!! Todo!!
    Y me imagino así vestida cuando llegue a viejecita... Una "happy hippy" :) El púrpura es mi color.
    MUA!! Miles de ñosquibi cosri

    ResponderEliminar
  53. Quizás todo sea real y nosotros sus humildes súbditos. Tal vez vivamos en ese reino y no nos lo creamos.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  54. Es increíble lo que llega a conseguir el cariño de un padre, lo que es capaz de crear para que su niñita rubia de ojos azules se siente la princesa de un cuento... Además es que esta princesa púrpura tuya, se ha medido tantísimo en le papel que lo es... si además tiene un chófer negro que la pasea y un jardinero que le busca grosellas y fresas silvestres para ella ¡¡cómo no sentirse una princesa!!


    Me encantan las mujeres mayores que como tu princesa, siguen siendo coquetas y sintiéndose resplandecientes tengan los años que tengan...

    Tu protagonista, lo está... no sé si por ella misma o por que la hace brillar tu foto.



    Un beso grande ÑOCO

    ResponderEliminar
  55. Es que toda la vida es sueño...Que maravilla Ñoco! Tu creatividad realmente no tiene límites! Bellísimo y tierno relato y la foto ni decir! Haces coincidir imagen y palabra de manera magistral!
    Un placer leerte, amigo, de verdad.
    Besos australes!

    ResponderEliminar
  56. Nunca me lo dijo, o no lo recuerdo, pero estoy segura que para mi padre yo también era su princesita, hace ya tanto tiempo..., muy lejanos quedan ya esos tiempos, pero muy presente el recuerdo de mi padre, diariamente, por unas cosas o por otras, hoy por ti, otro día... cualquier motivo es bueno. Hay historias tan bellas que tiene poca importancia que no sean reales.
    Me enternece esa foto, tal vez sea la cercanía... jajaja.
    Un beso enorme, Ñoco.

    ResponderEliminar
  57. Preciosa imagen de esa "princesa de cuento" ,de ojos azules,muy azules....y de perdida mirada.
    Un abrazote Ñoco

    ResponderEliminar
  58. La suma de pequeños detalles es lo que cambia la realidad. los cuentos no tienen porque encajar todos los detalles. ya de vivir una vida inventada, mejor a lo grande.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  59. Le mostré esta foto a una compañera esta mañana y le salió del alma un "¡que hermosura! " que era lo mismo que yo estaba pensando.
    ¡Quiero ser "Purple Princess cuando sea mayor ! :-))

    Bicos

    ResponderEliminar
  60. Si me lo permites, yo me quedo con su gesto feliz y amable, ¡quien sabe?, igual la felicidad es como un gran reino, donde sus habitante son parte de una especial familia real. ...
    ... y además, la combinación del púrpura con esos tonos de grises en el fondo, es cojonuda
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  61. preciosa fotografia. saludos

    ResponderEliminar
  62. Bello retrato Ñoco. La miro y la observo...la siento exiliada de todo su entorno, como una reina que hace lo que le place en su reino interior.

    bSoS.

    ResponderEliminar
  63. Yo admiro esta manera de querer seguir, cuanto cuentan ojos manos y atuendo....muy buena imagen Ñoco.

    ResponderEliminar
  64. !!!!!me gustó!!!!!!!
    Y ese padre, relojero, con todo el tiempo en sus manos para ofrecérselo a su princesa
    !!!qué bonito!!!!

    Bs3

    ResponderEliminar
  65. Hermosa y serena ... Parece estar a gusto, disfrutando de su propio reino.

    Besos

    ResponderEliminar
  66. Que buena historia esta que publicas, definitivamente una mujer muy hermosa llena de vida y de historias que contar

    ResponderEliminar
  67. Preciosa la princesa del cuento.
    Felices Fiestas

    ResponderEliminar
  68. Saludos de USA.
    nOCO querido.Como siempre.Ma-
    gistral!La photo es muy linda.
    El relato,muy bonito.Me trans-
    portaste a mi ninez.Cuando es-
    taba segura de que las hadas
    existian. Un abrazo fuerte.
    Cotiti.

    ResponderEliminar
  69. no sé como tú precisamente puedes decir que no existen las hadas, señor ñocolebolohacedordehadas, no hay más que mirar este ejemplo, o llevar tiempo leyéndote... o conociéndote. Las hadas no nacen, se hacen, y en el fondo, sólo quien cree en ellas es capaz de verlas y traernoslas a nuestras vidas... un beso, cuentista.

    ResponderEliminar
  70. Me has dejado entretenida durante un rato con esta historia, cuento o relato. La foto me gusta.

    Abrazos

    ResponderEliminar


...........................
· algial@gmail.com