27/10/11

480 - Los cambios




disciplinadas... esperando

todos esperamos siempre, el cambio

durando tan poco
el estado es de continua espera

y mientras, nada cambia

o sea...
no hay cambios



480·CR133·111027 · Los cambios ©2011  
709090509-New York-C1085-Central Park-palomas-w ©2009

20/10/11

478 - Purple Princess




Era, efectivamente, la princesa Purple, o Purple princess. En realidad, y por deseo expreso de su padre, The Little Purple Princess, que el tiempo no habría de pasar por ella. PurPrin, en la intimidad, pronunciado algo así como /ˈpɜːrprɪn/.

Lejanas quedaban aquellas montañas graníticas por las que trepaban hayas y piceas en armoniosa convivencia, acariciando nieblas matinales y nubes bajas. Lejanas quedaban aquellas historias contadas a la luz de grandes chimeneas, contadas en lenguas llenas de consonantes por ayas rubias, mientras crepitaban gruesos troncos que se encendían en luminosas ascuas.

Cercano estaba el recuerdo de su padre, de rimbombante nombre compuesto y extensos apellidos de complicada genealogía, que tuvo que renunciar a su trono ante la presión y amenaza de unas hordas republicanas fuera de todo control.

Vivía ahora, en un dorado exilio, en un pequeño pueblo del pirineo francés, cercano al Coll de Ares. Se la veía siempre con su gran copa de cerveza de Pelforth Blonde. Siempre, acompañada por su chófer negro, el perfecto doble de Ray Charles, y su jardinero moreno, jovencito, que recordaba a un Marlon Brando en sus primeros años. Siempre. Siempre en la misma placita desde la que se accedía a la gran iglesia y, posteriormente, saliendo de la ciudad fortificada, al Fort que había protegido a esa villa de asedios españoles. Nada sabía ella de eso, ni le interesaban sucesos acaecidos poco más de tres centurias atrás. Estaba más interesada en la corte de admiradores y aduladores que siempre la rodeaban.

Su mirada se perdía a través de la estrecha calle principal, traspasando fronteras, hasta sus siempre añoradas tierras. Los días de tormenta, le gustaba pasear por las orillas del Tech, que le recordaba las aguas turbulentas de su niñez. Le gustaba, también, tomar fresas silvestres, grosellas y frambuesas, traídas por su jardinero cuando subía algún pico cercano en sus días de asueto. Los bordes de los senderos estaban adornados con esas delicias.

Nadie habría de contarle, nunca, porque siempre sería un secreto bien guardado, que ni era princesa, ni estaba exilada, ni había ningún reino llamado Purplelandia. Nadie habría de contarle que toda su vida no era más que un cuento, un gran cuento, inventado por su padre, reputado relojero, experto en hacer que todas las piezas encajaran a la perfección en diminutos mecanismos.

Era el cuento de su vida, el cuento destinado, por un supuesto rey, a hacer feliz a una rubita niña de seis años, de ojos azules, muy azules.



478·CR132·111020 · Purple princess ©2011
  711110630-162-Francia-Prats de Mollo-Purple Princess-w ©2011


las hadas no existen pero los cuentos de hadas... sí

13/10/11

476 - Roque y el dedo de Dios



14 millones de años gestándose… 300 mil años apuntando al cielo, convertido en un roque… como el Nublo… o el Bentaiga…

Aquella fatídica hora, las seis de la tarde, de aquel fatídico día, un 28 de Noviembre de 2005, la tormenta tropical Delta, representando las fuerzas de la naturaleza, desafió al Dedo de Dios, venciéndole.

Roque, un humilde pescador agaetense, acudía cada mañana a pescar los restos de aquella desventura. Mantenía la vana esperanza de que, una vez reunidos todos, se le abrirían las puertas del cielo.

Roque, tiraba su caña de pescar… cada mañana.




14 million years brewing it... 300 thousand years pointing at the sky, turned into a rock... like Nublo... or Bentaiga...

That fateful day at six in the evening, November 28th, 2005, the Tropical Storm Delta, representing nature forces, challenged God's finger, defeating him.

Roque, a humble agaetense fisherman, came every morning to catch the remnants of that misfortune. He held the vain hope that, once he had gathered all them, heavens gates would be opened for him.

Roque, pulled his fishing rod... every morning.




English version corrected by AiYiYi. Thanks

476·CR131·111013 · Roque y el Dedo de Dios ©2011  
707070123-Gran Canaria-54-Agaete-Dedo de Dios-w ©2007
··· link: Dedo de Dios ···

6/10/11

474 - Salvamento




Mario, lo sabes todo acerca de mi mujer. Ya son muchos los años que hemos pasado juntos. Los tres. Y la conoces desde hace más tiempo que yo. Buena, muy buena en todo. Excelente. Magnífica. Dominante... y organizadora nata. Ya sabes. Todo lo puede hacer, siempre quiere hacerlo. Pues a lo que vamos, para que puedas entender bien lo sucedido. Estábamos en la playa. En la del Silencio, como tantas veces. Ella es conocedora de esas aguas cantábricas, y excelente nadadora. Yo, en tanto ella hacía unos largos, estaba leyendo algo de Eco, el Cementerio de Praga. Al principio, no me sorprendió verla hacerme señas. Muchas veces me las hacía, animándome a nadar un rato con ella. Soy buen nadador, también, pero casi nunca me apetece. El caso es que, en aquella ocasión, las señas comenzaron a hacerse desmesuradas. Algo muy alejado de su estilo personal. Tardé tiempo en comprender que estaba en apuros y pidiendo auxilio. Ella no es muy dada a que nadie le resuelva sus problemas. Mira, Mario, no es que no me interesara, es que siempre he tenido una confianza total en sus capacidades. Al final, me decidí y comencé a nadar en su dirección. En ningún momento gritó pidiendo auxilio, tal vez por ese sentido del pudor tan suyo. Cuando estaba a unos cinco metros, dejé de nadar. Constaté que estaba realmente en apuros así que le dije, piénsalo bien, o mandas tú o mando yo. U organizas tú u organizo yo pero... ya sabes. Tenía que decírselo, Mario, que ya la conoces. Y continué. O te ahogas tú, o nos ahogamos los dos. En fin, Mario, el final ya lo conoces. Y es que a veces, los veraneos en la playa se complican más de lo deseado.



474·CR130·111006 · Salvamento ©2011
 711110816-111-Asturias-Playa del Silencio-w ©2011